Xavi

barçaMucho se ha hablado en las últimas fechas sobre el estado del F.C.Barcelona. Aspectos como la disciplina de los jugadores, su implicación, el estado físico y/o anímico han sido aprovechados para explicar el desastroso bagaje del conjunto culé fuera de casa. No obstante, a menudo el fútbol es mucho más sencillo que todo esto, y precisamente en esta simpleza radica la dificultad para emitir un juicio acertado. Cierto es que todos los males antes nombrados pueden existir en la plantilla azulgrana, pero en caso de que así sea, su incidencia sobre los resultados finales de los partidos no sería determinante. Al fin y al cabo, el fútbol es resultado de lo que sucede durante noventa minutos sobre el césped y a partir del estudio de lo que en él acontece, salen a relucir las debilidades del equipo de Rijkaard. La diferencia entre los partidos en el Camp Nou y los de fuera de casa, no hace más que aumentar la dificultad de análisis ya que da la impresión que se trate de dos equipos diferentes dependiendo de la ubicación del partido. Nada más lejos de la realidad, la realidad del Barça es la misma en casa que fuera, lo que sucede es que por las características del Camp Nou esta se disimula, pero sigue estando ahí. Vayamos pues, a tratar de detectar las principales deficiencias que presenta el juego culé.