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febrero 2011

Tras una primera mitad de la temporada más o menos benévola con las lesiones, el aumento en las cargas de trabajo y el estrés por la derrota en el Emirates, han traído las lesiones de Víctor Valdés y Xavi. Dos bajas que si bien no se prevén demasiado duraderas, unidas a la ya conocida del capitán Puyol y, ante el Mallorca, a la de Dani Alves por acumulación de tarjetas, pueden poner en más de un aprieto al cuerpo técnico azulgrana a la hora de plantear las dos próximas salidas a Mallorca y Valencia. Si analizamos el papel que estos cuatro jugadores tienen en el equipo, nos daremos cuenta que todos ellos son hombres involucrados en la salida desde atrás. Puyol, en este sentido, quizá tenga un papel más secundario, pero Valdés, Alves y Xavi son, junto a Piqué, los hombres clave en esta fase del juego. El portero siendo el encargado de dar el primer pase de calidad, sin rifar el balón, para que el equipo salga tocando desde atrás, Alves como recurso para cuando el rival logra defender la salida por los centrales, y Xavi como el hombre que viene a recibir a la base de la jugada y organiza el ataque.

Tanto Arsenal como F.C.Barcelona saltaban al césped del Emirates Stadium con sus onces esperados. En los locales, con la recuperación de Samir Nasri, la única novedad era la entrada en el lateral derecho de Eboué en lugar del sancionado Sagna. En el Barça, por su parte, el equipo de gala salvo la ausencia por lesión de Puyol que implica la entrada en el once de Maxwell y el desplazamiento de Abidal a la posición de defensa central. Durante la primera fase del partido tuvo lugar la disputa por el dominio del discurso del partido. El Barça trataba de imponer su partido: juego en campo contrario, posesiones largas, encerrar al rival en su área, localizar la pérdida cerca de la portería contraria, acumular muchos hombres alrededor del balón para que la presión sea más efectiva y reducir al máximo el tiempo que el rival destina a sus ataques. El Arsenal, por su parte, con la batalla por la posesión del balón perdida de antemano, buscaba defender arriba dificultando la salida desde atrás de los de Guardiola, cerrar espacios por dentro en mediocampo para recuperar el balón arriba, y alargar las fases de posesión activando a Wilshere, Nasri y Cesc.

El regreso de Van Persie: Uno de los grandes ausentes en el enfrentamiento de la pasada temporada, es en la actualidad uno de los hombres más importantes del Arsenal. Liberado de las recurrentes lesiones que le han perseguido al largo de su carrera futbolística, Van Persie se ha convertido en el principal peligro anotador del equipo londinense, consolidándose como hombre más adelantado del equipo, pasando por encima de jugadores como Bendtner o el fichaje estrella de Wenger esta temporada, el marroquí ex del Girondins Marouane Chamack. Es un delantero especialmente peligroso al espacio, que abandona constantemente el carril central para ganar la espalda de los laterales con sus desmarques sin balón. Se trata de un movimiento que a menudo obliga a los centrales rivales a desplazarse hasta banda generando nuevos espacios por dentro que puedan aprovechar las llegadas de segunda línea de futbolistas como Song o, sobretodo, Cesc Fábregas.

La ausencia de Nasri: Junto al fútbol generado por el triángulo Song-Wilshere-Cesc, la principal arma ofensiva del Arsenal durante la primera mitad de la temporada, había sido Samir Nasri. El francés ya fue el hombre más destacado de su equipo en la ida de los cuartos de final de la pasada temporada, por lo que su baja por lesión supone un contratiempo más que notable en los planes de Wenger. Para remplazarlo en la posición de mediapunta por banda izquierda el técnico tiene como principales opciones a Arshavin y a Tomas Rosicky. El checo es un futbolista que podría ofrecer la presencia de un cuarto centrocampista que permitiese al equipo más garantías a la hora de superar la presión azulgrana, y una mayor capacidad para esconderle el balón al Barça. No obstante, pese a su floja temporada, todo parece indicar que el elegido será el ruso Arshavin, pues no solo mantiene el peligro ante la meta rival que aportaba Nasri, sino que es un jugador que ya ha acreditado anteriormente que es perfectamente capaz de decidir eliminatorias de este nivel. Una de las claves, pues, será ver como se resuelve su emparejamiento con Dani Alves. Arhsavin no es un jugador con el sacrificio en el retorno que exige un lateral como el brasileño, por lo que ahí el Barça puede encontrar una ventaja. La otra cara de la moneda, no obstante, es que cuando el Arsenal recupere el balón podrá encontrar a Arshavin abierto a banda izquierda y sin la marca del lateral.

Una vez resueltas las eliminatorias de la Copa del Rey que finalmente emparejará en la final a los de Guardiola con el Real Madrid, regresa la Champions League con una eliminatoria de octavos de final que enfrentará al Barça con el Arsenal de Arsene Wenger. Los londinenses ya fueron los rivales en los cuartos de final de la pasada edición, y puesto que a grandes rasgos el Arsenal sigue manteniendo el mismo patrón, para no repetirnos en la previa, optaremos por variar la estructura de la misma centrándonos en determinados aspectos que, o bien son nuevos respecto a los partidos que protagonizaron ambos equipos la pasada temporada, o bien pueden ser claves en el planteamiento de Wenger para que no vuelva a repetirse el mismo resultado final que entonces.

Los candidatos:

Marko Marin
Fecha y lugar de nacimiento: 13 de Marzo de 1989, Bosanska Gradiska (Bosnia y Herzegovina). Altura: 1.70 m. Peso: 64 kg. Equipo actual: Werder Bremen Se trata de una de las perlas de la nueva generación de talentos del fútbol alemán, que con nombres como Özil, Müller, Kross, Götze o Marin, lo tiene todo para recuperar la gloria de épocas anteriores. Con el fichaje de Özil por el Madrid de Mourinho, Marin ha quedado como el hombre referencia de su equipo, acompañado por hombres como Naldo, Mertesacker, Frings o el joven Arnautovic. No obstante el rendimiento del equipo no está siendo el esperado, y marcha muy lejos de los puestos de cabeza. Marin es un jugador de tres cuartos, capaz de actuar en cualquiera de las dos bandas o partir desde una posición más centrada. Es un futbolista muy veloz, tanto en carrera como, sobretodo, con el balón en los pies lo que le permite partir con ventaja respecto a sus defensores. No es un hombre demasiado resolutivo de cara al gol, aunque por calidad individual, en un equipo como el Barça es de esperar que sus cifras anotadoras mejores considerablemente en comparación a sus números en el Werder Bremen. Si destaca, por contra, a la hora de asistir a sus compañeros de ataque y, sobretodo, a la hora de encarar en el uno contra uno. En un equipo como el Barça que necesita sacar provecho de sus duelos individuales tanto en ataque como en defensa, un futbolista de la habilidad y agresividad en el desborde individual de Marin, sería una pieza de mucho valor, además de una solución para cambiar la cara a los partidos entrando desde el banquillo. - Vídeo de Marko Marin ante el Tottenham.

Las necesidades del equipo de cara a la próxima temporada pasan por un central capaz de asumir con solvencia una plaza en el once titular y por un cerebro que permita doblar el rol que tiene Xavi en el equipo desde una plaza de titular. Si este análisis lo hubiésemos publicado antes del parón invernal, no obstante, hubiésemos mencionado una tercera necesidad, que en este caso afectaba no al grupo de titulares, sino al de complementos. Así, en los puestos de ataque, a principios de temporada el Barça contaba con tres titulares -Pedro, Messi y Villa-, un suplente -Bojan- y la alternativa de adelantar la posición de Iniesta. Caso aparte es el de Jeffren, pues aunque a priori no parece que por nivel le deba corresponder el papel de quinto delantero, sus continuas lesiones no le han permitido luchar por el puesto. Así pues, si como ha sucedido hasta el momento, uno de los atacantes no rinde como estaba previsto -este es el caso de Bojan- la presencia de Iniesta en el tridente atacante ya no responde a una cuestión de preferencias del técnico sino de obligación. Sin Cesc, Iniesta es más necesario en la posición de interior, pero al mismo tiempo es la primera solución a una ausencia de alguno de los tres delanteros. Por este motivo, pues, era necesaria la incorporación de un complemento atacante, de un jugador capaz de dar a Guardiola la alternativa de sobreponerse a la baja de un delantero y poder seguir contando con Iniesta en el interior.