Pogrebnyak

entrenamiento-de-stuttgartCuando finalizada la fase de grupos se sortean los emparejamientos de octavos de final de la Champions League, es un tópico que en los análisis de las eliminatorias se remita a que los equipos pueden cambiar mucho del día del sorteo a febrero, que es cuando se disputan los encuentros. No obstante, no por tópico es menos cierto, y esta temporada, el caso del Stuttgart resulta un ejemplo paradigmático. Cuando el bombo deparó el cruce entre los alemanes y el F.C.Barcelona, el equipo de Babbel, zaguero del Bayern Múnich en la década de los noventa, y por entonces técnico del Stuttgart, atravesaba por un momento bajísimo. Estancado en los últimos puestos de la Bundesliga y valiéndose de un grupo muy asequible en Champions para pasar a la fase de eliminatorias, el conjunto alemán sufría una importante crisis tanto de juego como de resultados. No obstante, la destitución de Babbel y la llegada al banquillo del suizo Christian Gross, han supuesto un revulsivo para el equipo que le ha permitido escalar posiciones en su liga y dar a su juego una mayor riqueza. En el momento del sorteo, el cruce para el F.C.Barcelona debía ser un paseo, pero actualmente, pese a seguir siendo el clarísimo favorito, los de Guardiola tendrán que hacer  bien las cosas para estar en cuartos.

zenitPartido determinante el que se vivirá mañana en el campo del Zenit, ya que en un grupo que se presume tan apretado, ganar fuera de casa puede significar el pasaporte para octavos y una derrota como local quedar fuera. Por eso, pese a que se trate aún de la segunda jornada de la liguilla, el choque debe tomarse como decisivo para ambos conjuntos. Por un lado, el Zenit tras perder en su visita a Delle Alpi vería como una segunda derrota -esta en casa- le pondría muy difícil la clasificación, ya que una distancia de seis puntos respecto a Madrid y Juventus en un grupo tan igualado, sería una losa importante para los rusos. Los de Schuster, en cambio, de sumar los tres puntos afrontarían con mayor tranquilidad los enfrentamientos contra los italianos, y dando por seguros los tres puntos contra el Bate, -aunque un desplazamiento de esta naturaleza siempre debe tenerse muy en cuenta- situar una distancia de seis puntos respecto al equipo de Advocaat, sería un muy buen comienzo.