Aquilani

Tras dos supercopas con el equipo prácticamente en pretemporada, el enfrentamiento contra el Milan del próximo miércoles en el que ambos conjuntos se disputarán la importantísima primera plaza del grupo, será la primera final de la temporada para el F.C.Barcelona. Pese a tener el pase a octavos en el bolsillo, la primera plaza puede resultar decisiva para el futuro del equipo en la competición, pues además de evitar a los, a priori, rivales más peligrosos, permite contar con el factor campo a favor, y eso, hablando del Camp Nou, puede ser un factor determinante a su favor. El equipo de Guardiola partirá con la ventaja de que un empate ante el Milan le serviría para seguir liderando el grupo y rubricar ese primer puesto en casa ante el Bate Borisov. No obstante, difícilmente veremos adoptar a los azulgarnas un papel distinto al que desarrollan normalmente, es decir, saldrá a mandar y a hacerlo desde el balón. Por eso, y desde la aceptación de que parte en inferioridad, no sería extraño que sobre el papel el Milan repitiese planteamiento respecto al partido de la primera vuelta y esperase al Barça, tratando, eso sí, de desarrollar ese planteamiento de manera más eficaz para no depender de la suerte para sobrevivir, y esperar a entrado el segundo tiempo para asumir mayores riesgos si fuese necesario. 

ataque_romaLa eliminatoria entre ingleses e italianos llega marcada por el recuerdo del siete a uno que el Manchetser le inflingió a la Roma en Old Traford, en el partido de vuelta de los cuartos de final de la pasada edición de la Champions League. Con el partido de ida en el Olímpico de Roma y el deseo de vendetta de los italianos, no sería de extrañar que la Roma plantease un choque a pecho descubierto, guiados por la furia y el corazón. No obstante, este deseo de pagar al United con la misma moneda, puede girarse en su contra ya que para eliminar al coloso de Ferguson, lo más beneficioso para la Roma sería plantear un partido trabado, tosco, con interrupciones constantes en el juego, para lo cual los hombres de Spalletti deberán sacar a relucir su ADN italiano y potenciar el típico juego de los equipos del Calcio en el que el oficio sobresale por encima de la vistosidad en su juego. En un partido abierto en el que el United logre imponer su ritmo de juego, la calidad de los Cristiano Ronaldo, Rooney, Giggs, Tévez y compañía, pueden desequilibrar el enfrentamiento del lado de los diablos rojos, pero por contra, en un partido "a la italiana" el United puede pasar por muchos apuros, ya que le faltan recursos para poder sacar adelante partidos en los que imponer su juego resulte más dificultoso. Sin un mediocentro consolidado -Hargreaves podría ser la solución, pero Ferguson parece preferir a Anderson, Carrick o Scholes antes que al ex del Bayern-, con un mediocampo con más recorrido que equilibrio y la falta de un punta intimidador en el juego aéreo y especialista en el juego de espaldas a portería, en el éxito del United parece ser una condición imprescindible que el equipo juegue bien e imponga su estilo de juego.