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Rooney

El próximo día 28, F.C.Barcelona y Manchester United reeditarán la final de Roma en la que, con su victoria, el Barça de Guardiola coronó una temporada perfecta. Que se repita una final apenas dos temporadas después, puede ser catalogado como una curiosidad producto del azar, pero en este caso, nos habla de los dos conjuntos que han ejercido su dominio en Europa durante los últimos años. En las últimas seis ediciones de la Champions League, acumulan tres presencias en la final cada uno, y en semifinales, cinco el Barça por cuatro el United. Teniendo tan cerca el precedente de Roma, pues, a la hora de analizar la final podría existir la tentación de coger a aquel United como referencia, pero sería un error. Es cierto que, como el Barça, el United tiene el sello distintivo que le da la presencia de Ferguson en el banquillo, pero el funcionamiento colectivo del equipo de 2009 es distinto al del 2011. La razón principal, el cambio de jugador franquicia, del hombre que define el comportamiento del colectivo y al servicio del cual se ponen el resto de compañeros. Entonces ese hombre era el hoy madridista Cristiano Ronaldo, mientras que actualmente ese rol pertenece a Wayne Rooney. Dos jugadores distintos, y por lo tanto, distintos serán también los equipos que comandan.

finale_romaUna vez estudiado el partido que pueden dibujar tanto Messi como Cristiano Ronaldo, es momento para analizar de qué manera los entrenadores buscarán, por un lado, sacar provecho de su jugador franquicia y, por el otro, controlar y limitar la incidencia del crack del rival. Además, será el momento de ver cómo puede afectar al partido el concurso del resto de jugadores y el papel que éstos pueden tener reservado. De entrada, todo parece indicar que el escenario del partido será uno en el que el F.C.Barcelona será el equipo que más posesión del balón gestione. La duda estará en los porcentajes, pues el United no debería renunciar a sus fases de control del balón, ya que a causa del estado de la defensa azulgrana, es un partido para buscar más alternativas a las ya conocidas peligrosísimas contras comandadas por Ronaldo. Así, la entrada en el once de hombres como Scholes o Tévez, pueden indicar la voluntad de Ferguson de salir a por el partido desde el inicio tratando de imponerse a la defensa improvisada que presente Guardiola.

United vs. Inter (partido de vuelta):

vidicTras el cero a cero de la ida, el partido volaba a tierras inglesas para que fuese en Old Trafford donde se decidiese cual de los dos equipos seguía adelante en la competición. En Champions League, el cero a cero siempre es un resultado engañosos, ya que si bien es cierto que el factor campo puede decantar la balanza hacia el equipo de casa, el valor doble de los goles marcados fuera de casa provoca que de los tres signos que puede tener un partido, el empate - a excepción del cero a cero- y la victoria visitante, clasifiquen a los de fuera. No obstante, Ferguson apostó por su versión más ofensiva recurriendo a un dibujo cercano al 1-4-2-4 con una línea de cuatro atrás integrada por O'Shea, Ferdinand, Vidic y Evra, dos centrocampistas de corte ofensivo como Carrick y Scholes y un cuarteto atacante capaz de desequilibrar a cualquier defensa de Europa con Ronaldo y Giggs en las bandas y con Rooney y Berbatov por el carril central. El planteamiento inicial del United, pues, era el de hacerse con el balón, llevar el peso de la posesión y la iniciativa en el juego.

unitedSéptimo lanzamiento de penalties, Van der Sar frente a Anelka, el destino del campeón de Europa encerrado en el duelo entre el portero holandés y el atacante francés. El delantero toma poca carrerilla, pica el balón con pierna derecha, suave, buscando engañar al guardameta, a media altura... Van der Sar adivina la dirección del lanzamiento y detiene el disparo decisivo que da la tercera Champions al United y la segunda a Ferguson, en una temporada para enmarcar culminada con una final que tiñe de rojo la capital rusa. El desenlace nos deja a un United victorioso, exultante de felicidad y saboreando la gloria de llegar a lo más alto, y a un Chelsea cabizbajo, desconsolado y vencido. Hasta llegar a ese punto ambos equipos han ofrecido una gran lección de fútbol en un partido, que si bien no ha sobresalido por un juego brillante, ha enfrentado a 22 guerreros dispuestos a darlo todo por un único objetivo. No ha faltado de nada: goles, ocasiones, balones a la madera, peleas, sangre, expulsiones... todo lo que se le puede pedir al partido que cierra la temporada en lo que a competiciones de clubs se refiere y en el que se decide el mejor equipo del continente.

championsOtro título en juego y otra vez United y Chelsea dispuestos a pelear hasta la extenuación para lograr una Champions por la que ambos conjuntos llevan mucho tiempo luchando. Se repetirá, pues, la pelea por el campeonato en la Premier que no se resolvió hasta la última jornada, donde el Manchetser, haciendo valer la mínima ventaja que le otorgaba la diferencia de goles, revalidó el título conseguido la temporada pasada, logrando vencer por décima vez desde la fundación de la Premeir League hace 16 años. En Europa, no obstante, pese a ser uno de los clubs más poderosos tanto a nivel deportivo como económico en los últimos años, desde el título logrado en 1968, tan solo ha logrado levantar la "orejona" en una ocasión, en la eternamente recordada final de 1999 ante el Bayern Munich en el Camp Nou, en que remontó el gol de desventaja que reflejaba el marcador en apenas tres minutos, en pleno tiempo añadido con dos goles a saque de esquina de Sheringham y Solskjaer. En esa ocasión los de Ferguson también habían logrado conquistar el campeonato doméstico, alcanzando así un doblete que anhelan repetir esta temporada. En frente, no obstante, esperará el Chelsea de Abramovich que tras tres intentos fallidos, tratará de conquistar el título para el cual ha sido diseñado este equipo. Curiosamente, con José Mourinho en el banquillo diversas situaciones alejaron a los blues de la tan ansiada final, lo que acabó condenando al técnico luso y dando el relevo al desconocido Abraham Grant. El israelí, junto a Ten Cate, ha situado al equipo en la gran final el año que, curiosamente, el ciclo del Chelsea parece tocar a su fin y todo apunta a que tanto el técnico como un gran número de jugadores abandonaran el equipo a final de temporada.

trainingLa temporada alcanza su fin y con él llega el momento en que se deciden los títulos. Con la Liga virtualmente en propiedad del Real Madrid y la Copa del Rey en manos del Valencia, al F.C.Barcelona sólo le queda agarrarse a la Champions, que no es poco, para lograr la primera satisfacción de las últimas dos temporadas. Con la presencia de innumerables rumores en los medios de comunicación sobre nuevos fichajes, traspasos sonados, novedades en el cuerpo técnico y un entorno algo convulso, no parece que sea el mejor momento para creer en que el equipo es capaz de conseguir, en Moscú, la tercera Champions League de su historia, más si tenemos en cuenta que para llegar a la gran final primero tendrá que superar al que posiblemente haya sido el equipo más en forma de las ultimas dos campañas, el Manchester United. Los de Ferguson, con la Premier en el bolsillo, tratarán de rememorar el doblete conseguido el año 1999 en que levantaron la Copa de Europa en una final inolvidable contra el Bayern de Munich, precisamente en el Camp Nou. Ya la temporada pasada el Manchester se quedó a las puertas de lograrlo, pero llegados a las semifinales frente al Milan de Kaka', las bajas por lesión de hombres claves en el esquema inglés y la maravillosa exhibición del crack brasileño, les apartaron de disputar la final en Atenas. Visto esto, se podría creer que el Barça lo tiene todo perdido, e incluso parte de su afición no acaba de confiar en la clasificación de su equipo. En esta situación es donde el equipo debe hacerse fuerte. Pocos dan un duro por ellos, la limpia a final de temporada parece segura, y ante los jugadores aparece la eliminatoria contra el United como la gran oportunidad de reivindicarse como futbolistas y reclamar un sitio en el nuevo proyecto. En esta semifinal, los de Rijkaard tienen muy poco que perder y mucho que ganar, y esto, como ejemplificó la final de la Copa del Rey, puede dar un impulso definitivo al conjunto culé. Calidad para ello tienen, ya que hombres de la calidad de los Márquez, Milito, Touré, Iniesta, Bojan, Messi, Eto'o o Henry son capaces de decidir cualquier partido, y aseguran para el espectador un partido espectacular frente a Ferdinand, Scholes, Giggs, Carrick, Rooney o Cristiano Ronaldo y compañia.

ataque_romaLa eliminatoria entre ingleses e italianos llega marcada por el recuerdo del siete a uno que el Manchetser le inflingió a la Roma en Old Traford, en el partido de vuelta de los cuartos de final de la pasada edición de la Champions League. Con el partido de ida en el Olímpico de Roma y el deseo de vendetta de los italianos, no sería de extrañar que la Roma plantease un choque a pecho descubierto, guiados por la furia y el corazón. No obstante, este deseo de pagar al United con la misma moneda, puede girarse en su contra ya que para eliminar al coloso de Ferguson, lo más beneficioso para la Roma sería plantear un partido trabado, tosco, con interrupciones constantes en el juego, para lo cual los hombres de Spalletti deberán sacar a relucir su ADN italiano y potenciar el típico juego de los equipos del Calcio en el que el oficio sobresale por encima de la vistosidad en su juego. En un partido abierto en el que el United logre imponer su ritmo de juego, la calidad de los Cristiano Ronaldo, Rooney, Giggs, Tévez y compañía, pueden desequilibrar el enfrentamiento del lado de los diablos rojos, pero por contra, en un partido "a la italiana" el United puede pasar por muchos apuros, ya que le faltan recursos para poder sacar adelante partidos en los que imponer su juego resulte más dificultoso. Sin un mediocentro consolidado -Hargreaves podría ser la solución, pero Ferguson parece preferir a Anderson, Carrick o Scholes antes que al ex del Bayern-, con un mediocampo con más recorrido que equilibrio y la falta de un punta intimidador en el juego aéreo y especialista en el juego de espaldas a portería, en el éxito del United parece ser una condición imprescindible que el equipo juegue bien e imponga su estilo de juego.