Deco

guardiolaFinalizado el análisis del futuro de la línea defensiva culé, llega el momento de centrar nuestro estudio en el centro del campo, la línea que define a los equipos y el verdadero termómetro para la competitividad y el éxito. En la media es donde el equipo debe lograr el equilibrio que le permita recibir poco y generar mucho, la conjunción perfecta entre solidez defensiva, robo de balón, presión al contrario, capacidad para crear y generar el juego de ataque, y posibilidad de sorprender al contrario con las llegadas desde atrás de jugadores de segunda línea. Observando el centro del campo azulgrana esta temporada, nos encontramos a un Touré Yayá que se ha adaptado muy bien a su nuevo rol como mediocentro posicional, pero que jugando en esta posición, desaprovecha sus cualidades más importantes como son su enorme recorrido y su excelente llegada desde atrás. No obstante, las desapariciones constantes de sus dos posibles recambios, tanto Márquez como Edmilson, por sus continuos problemas físicos, han condenado al equipo a perder las variantes en el juego que ofrecería el ex del Mónaco. Unas cualidades parecidas podría haber ofrecido el finlandés Gudjohnsen, pero la poca confianza del cuerpo técnico, una forma física muy justita y sus evidentes limitaciones a la hora de generar juego, le han convertido claramente en la última alternativa por detrás de Iniesta, Xavi y Deco, y lo convierten en una baja casi segura para la próxima temporada.

valencia_vs._barçaPartido importantísimo para ambos equipos que llega tras la resaca de una jornada de Champions en que el Valencia ha certificado una muy mala participación en la máxima competición europea, mientras el Barça, ya clasificado de antemano, planteó su partido ante el Sttutgart como un entrenamiento del que salió muy fortalecido por la buena actuación a nivel individual de jugadores como Eto'o, Ronaldinho, Márquez, Giovani o Gudjohnsen. Ambos equipos encaran el partido de esta noche como si de una final se tratara. Para el conjunto che se trata de una de las últimas oportunidades para reengancharse al grupo de cabeza y seguir peleando por el título liguero, mientras que para el Barça, una derrota que lo dejase a siete puntos del Real Madrid la jornada anterior al gran clásico, seria un golpe que los culés no pueden permitirse.

barçaMucho se ha hablado en las últimas fechas sobre el estado del F.C.Barcelona. Aspectos como la disciplina de los jugadores, su implicación, el estado físico y/o anímico han sido aprovechados para explicar el desastroso bagaje del conjunto culé fuera de casa. No obstante, a menudo el fútbol es mucho más sencillo que todo esto, y precisamente en esta simpleza radica la dificultad para emitir un juicio acertado. Cierto es que todos los males antes nombrados pueden existir en la plantilla azulgrana, pero en caso de que así sea, su incidencia sobre los resultados finales de los partidos no sería determinante. Al fin y al cabo, el fútbol es resultado de lo que sucede durante noventa minutos sobre el césped y a partir del estudio de lo que en él acontece, salen a relucir las debilidades del equipo de Rijkaard. La diferencia entre los partidos en el Camp Nou y los de fuera de casa, no hace más que aumentar la dificultad de análisis ya que da la impresión que se trate de dos equipos diferentes dependiendo de la ubicación del partido. Nada más lejos de la realidad, la realidad del Barça es la misma en casa que fuera, lo que sucede es que por las características del Camp Nou esta se disimula, pero sigue estando ahí. Vayamos pues, a tratar de detectar las principales deficiencias que presenta el juego culé.