Dossier: El fichaje de Alexis Sánchez
Tras confirmar el ascenso definitivo al primer equipo de Andreu Fontàs y Thiago Alcántara, el F.C.Barcelona por fin cierra su primer fichaje de cara a la próxima campaña: el chileno Alexis Sánchez. Se trata de un jugador que viene a
El Barça B de Eusebio
Compañero de Guardiola en el Dream Team de Cruyff y asistente de Frank Rijkaard en el banquillo del Barça, tras una primera experiencia en solitario en el Celta de Vigo, Eusebio Sacristán ha sido el elegido por la dirección deportiva del F.C.Barcelona como técnico del filial, para hacer frente a la marcha de Luis Enrique rumbo a la Roma. Como en su etapa como futbolista del Barça, cuando otros nombres parecían partir con ventaja para ganarse una plaza en el equipo, técnicos como Lluís Carreras, Raúl Agné o el entrenador del juvenil A Óscar García se intuían los mejor colocados, pero como entonces, la decisión final de los responsables se ha decantado hacia el de La Seca. Eusebio tiene ante si un reto muy duro, pues no sólo se enfrentará al altísimo listón que deja su predecesor tanto en juego como en resultados, sino que para lograrlo, ya desde la línea de salida, no podrá contar con los 4 hombres más importantes del equipo la pasada campaña.
Radiografía: Alexis Sánchez
Fecha y lugar de nacimiento: 19 de Diciembre de 1988, Tocopilla (Chile)
Altura: 1.71 m.
Peso: 70 kg.
Demarcación: Delantero
Equipo actual: Udinese
En los últimos artículos hemos analizado el papel de los acompañantes de Messi en el ataque del F.C.Barcelona durante la temporada 2010-11. Hemos visto como, aunque a menudo Villa y Pedro son analizados conjuntamente, su rol en el equipo es distinto. Así, mientras Villa suele emular el papel de Henry en el Barça del triplete, partiendo escorado a banda izquierda y trazando la diagonal a portería, Pedro tiene una mayor tendencia central en su juego. Podríamos hablar que mientras el asturiano es un punta abierto a banda, el canario es un mediapunta con una mayor localización en banda derecha. Ninguno de los dos es un extremo más o menos clásico, ni tampoco tienen en el uno contra uno, una de sus principales virtudes, y ese es precisamente el perfil de delantero que incorporaría el Barça con el fichaje del chileno Alexis Sánchez.
Proyecto Guardiola, año 3: Pedro y Villa (2/2)
Aunque el final de campaña de Pedro, tanto en las semifinales como en la final de la Champions League, haya sido en el rol de extremo -en este caso izquierdo- la mayor parte de la temporada no ha sido ese su papel en el funcionamiento colectivo del Barça. Se suele simplificar la disposición táctica del equipo de Guardiola señalando a Messi como el falso nueve, y a Villa y Pedro como los dos extremos abiertos a banda. No obstante, mientras que Villa sí ha asumido ese rol -aunque en algunas fases de la temporada Guardiola le ha "regalado" posiciones más centradas-, Pedro ha tenido un comportamiento prácticamente más similar al de Messi que al del Guaje.
El canario no ha sido un futbolista que haya jugado pegado a la cal y rozando permanentemente la línea del fuera de juego. El encargado de empujar la zaga rival era Villa, y el de estirarla hacia la banda, Dani Alves. La presencia de un lateral como el brasileño, ha permitido a Guardiola liberar a Pedro de esta responsabilidad en amplitud para sacar provecho de la versatilidad del jugador canario.
Proyecto Guardiola, año 3: Pedro y Villa (1/2)
El Barça 2010-11 ha girado en torno al triángulo formado por Xavi, Iniesta y Messi. No obstante, complementándolos, otros futbolistas han tenido un papel capital en los éxitos de esta temporada. Este es el caso de los dos acompañantes de
Proyecto Guardiola, año 3: Messi es el centro
Finaliza la temporada pero el ritmo frenético del fútbol no se detiene. Llega el momento de los fichajes, el período más mediático para todos aquellos para los que los 90 minutos sobran. Son los que los lunes hablan de árbitros, ruedas de prensa, rumores y todos aquellos aspectos ajenos al juego. Para En un momento dado, lo más importante siempre será el juego, y por eso, más allá de la frivolidad del baile de nombres y la pura especulación vacía, solemos abordar la planificación de cara al mercado de fichajes allá por el mes de febrero, cuando lo azaroso de los resultados no puede enturbiar el análisis. El trabajo ya está hecho, y por esto, del mismo modo que ahora los clubs se limitan a concretar las operaciones, desde En un momento dado nos limitaremos a analizar las implicaciones futbolísticas de los fichajes que se confirmen de cara a la temporada 2011-12.
Tras una temporada en que, más que nunca, en el seguimiento mediático los 90 minutos "han sobrado", en el momento que todas las miradas se alejarán del balón, nosotros volveremos la vista atrás y recuperaremos el aroma del césped. Nos detendremos, así, en el análisis de las líneas maestras que han marcado este tercer año con Guardiola como entrenador de la primera plantilla del F.C.Barcelona, de las modificaciones respecto a los dos ejercicios anteriores y de aquellos aspectos que han permitido al equipo lograr otra temporada repleta de éxitos.
Las claves de la cuarta
La que algunos denominaron como la final de la década, fue finiquitada con solvencia por un equipo que es ya eterno, de leyenda. Hablar con esta contundencia del desarrollo de una final de Champions League, del partido cumbre de la seguramente competición más potente del planeta, puede parecer presuntuoso, pero la realidad es que el Barça logró empequeñecer a un rival, que ante cualquier otro equipo -a excepción quizá del Real Madrid- hubiese partido como favorito de la final. No hablamos de un equipo bien intencionado, con algunas gotas de calidad en determinados jugadores y con un entrenador notable. Hablamos del animal competitivo que supone el Manchester United de Sir Alex Ferguson, uno de los tres mejores equipos de Europa y uno de los máximos dominadores del fútbol continental en los últimos años.
Pero es que ante este Barça de Guardiola, si el equipo catalán logra imponer su discurso, muy poco pueden hacer los rivales, y para colmo, seguramente no haya habido en la historia otro conjunto con más armas para lograr ese fin: dominar el partido. El objetivo de los rivales es el de entorpecer su juego y evitar que el Barça despegue, porque si lo hace, se relativiza, por ejemplo, la importancia de tener una pareja de delanteros de la magnitud de la formada por Chicharito y Rooney, que en la final, entre ambos, solo dispararon en una ocasión entre los tres palos, la jugada del gol.
La final de Wembley (3/3):
Mientras que por banda izquierda el United tendrá que amoldarse a la presencia en frente de un lateral como Dani Alves, la banda derecha pude ser la zona donde Ferguson busque una carta ganadora que le permita generar ventajas para dominar el discurso del partido. Tanto Abidal como Puyol están lejos de ser una de las principales armas ofensivas del Barça, por lo que ahí, el técnico escocés, tendrá más libertad para pensar más en atacar que en defenderse. Por eso, mientras que en la banda izquierda la alineación de Giggs podría resultar una imprudencia, jugando a banda cambiada -como en aquella histórica final en el Camp Nou ante el Bayern de Munich- el galés podría encontrar su posición y su razón de ser en el partido. Lejos del extremo punzante de antaño, el Giggs actual, para el Unietd, es pausa, visión de juego y creatividad, prácticamente un mediapunta. La banda ya no es su hábitat natural sino un punto de partida para tender al carril central. Así pues, el United puede encontrar en un Giggs "descansando" en banda derecha y transitando hacia la mediapunta, una solución para poblar la medular, atacar en superioridad la zona de Busquets, y dar la posibilidad a su equipo de mantener la posesión durante fases del juego más largas para que el Barça no viva cómodo.
Sin embargo, lo lógico es esperar que la banda derecha inglesa sea para Valencia o para Nani. El primero con un juego más abierto que empieza y termina pegado a la cal, explotando su velocidad y verticalidad para percutir al contraataque, o el portugués para aumentar los recursos del equipo en ataque posicional y con una mayor tendencia a la diagonal.
Con más o menos tiempo de posesión en las transiciones defensa-ataque, parece claro que el discurso del United será el contraataque. Para minimizar sus riesgos, pues, será vital para el Barça controlar las pérdidas de balón, tanto en cantidad como en calidad. El Barça no debe permitir la recuperación en fase inicial, con el equipo mal colocado para lanzarse a la presión y el rival desplegado para ejecutar fácilmente la contra. La pérdida azulgrana debe localizarse cerca de la portería de Van der Sar, con el mayor número de jugadores del United por detrás del esférico y los jugadores azulgranas formando una nube alrededor del balón que les permita bien recuperar rápidamente, bien ensuciar la contra inglesa.
La final de Wembley (2/3):
Como vimos en el anterior artículo previo a la final, Ferguson tiene un mayor abanico de opciones para sorprender al rival con su planteamiento, más que por mayor número de jugadores "hábiles" -que también- por su singular flexibilidad táctica, que le permite disponer distintos módulos tácticos sin que se resientan los automatismos del equipo. Esta capacidad de seguir siendo competitivos indiferentemente de la disposición sobre el campo, será algo muy valioso para los ingleses en la final, pues en teoría, su planteamiento deberá partir de la inferioridad respecto al F.C.Barcelona
Por eso, por ejemplo, lo normal será ver a Park en banda izquierda para trabajar defensivamente sobre Dani Alves, y no a un Ryan Giggs que sería desbordado por el lateral brasileño o a un Rooney demasiado sacrificado en defensa para lo importante de su producción ofensiva si el United quiere tener opciones de éxito. Así pues, como han hecho todos los rivales que se han enfrentado al Barça, el volante izquierdo estará más pendiente de defender a Alves -un hombre clave en el juego del Barça tanto a la hora de dar amplitud al ataque como de generar superioridad numérica en el centro del campo- que de atacarle. Es cierto que Alves es un lateral que en sus subidas descuida su espalda, pero su aportación ofensiva es de tal magnitud que ningún entrenador puede permitirse liberarlo para fijar a su espalda al extremo. No obstante, los enfrentamientos contra el Madrid han abierto una posibilidad. En la final de Copa Ronaldo, desde la posición de 9, castigó la espalda de los laterales para abrir a los centrales y habilitar la segunda línea y eso penalizó notablemente al Barça durante la primera parte. En la ida de Champions, pues, Guardiola se vio obligado a anclar a Alves e impedirle sus habituales alegrías ofensivas con el objetivo de controlar estas situaciones. Sin embargo, sucedió entonces que Di Maria, obligado hasta entonces a defender, fue invitado a atacar, y como tanto Alves como Di Maria atacan mejor que defienden, fue el jugador merengue el que sacó ventajas del emparejamiento. En el día que más conservador se mostró Alves, más problemas generó el Madrid por su costado.
La final de Wembley (1/3): La pizarra de Sir Alex Ferguson
El próximo día 28, F.C.Barcelona y Manchester United reeditarán la final de Roma en la que, con su victoria, el Barça de Guardiola coronó una temporada perfecta. Que se repita una final apenas dos temporadas después, puede ser catalogado como una curiosidad producto del azar, pero en este caso, nos habla de los dos conjuntos que han ejercido su dominio en Europa durante los últimos años. En las últimas seis ediciones de la Champions League, acumulan tres presencias en la final cada uno, y en semifinales, cinco el Barça por cuatro el United. Teniendo tan cerca el precedente de Roma, pues, a la hora de analizar la final podría existir la tentación de coger a aquel United como referencia, pero sería un error. Es cierto que, como el Barça, el United tiene el sello distintivo que le da la presencia de Ferguson en el banquillo, pero el funcionamiento colectivo del equipo de 2009 es distinto al del 2011. La razón principal, el cambio de jugador franquicia, del hombre que define el comportamiento del colectivo y al servicio del cual se ponen el resto de compañeros. Entonces ese hombre era el hoy madridista Cristiano Ronaldo, mientras que actualmente ese rol pertenece a Wayne Rooney. Dos jugadores distintos, y por lo tanto, distintos serán también los equipos que comandan.