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Cesc

La vuelta del 4:

Hasta ahora, en las tres alternativas que hemos analizado buscando el espacio que Guardiola puede tener reservado para Cesc Fábregas, para dar entrada al de Arenys hemos prescindido, primero, de uno de los extremos -bien para adelantar a Iniesta, bien para formar un rombo en la medular- y en la última entrega, de uno de los cuatro defensas para pasar al esquema 1-3-4-3. La primera opción tiene en contra que implicaría la suplencia de hasta dos delanteros de la envergadura de Villa, Pedro o Alexis Sánchez, mientras que la segunda, arroja la duda competitiva sobre la defensa de tres y sobre la presencia de Dani Alves en ella -y su aprovechamiento-, ante rivales de la máxima exigencia. En esta última entrega, pues, plantearemos la que para nosotros fue la primera intuición cuando allá por 2010 Cesc empezó a ser una posibilidad que sonaba con fuerza: la evolución de la figura del mediocentro en el Barça de Guardiola.

El rombo en mediocampo:

  Es una opción emparentada con la expuesta en la anterior entrega en tanto que la entrada de Cesc en el once se produce en lugar de uno de los extremos que acompañan a Messi en ataque. Pero a diferencia de aquella, en esta ocasión no implica la reubicación de Iniesta en una posición en banda de ataque, sino la formación de un rombo en el centro del campo que aglutine al manchego con Fàbregas, Xavi y un mediocentro. Se trata de una alternativa que, además, permitiría suavizar el overbooking de centrocampistas de la plantilla y abriría la oportunidad a Thiago Alcántara de gozar de más minutos. Por contra, implicaría la suplencia de dos delanteros de entre Pedro, Villa y Alexis, con lo improbable de esto visto la inversión en el chileno y lo costoso de la decisión a nivel de gestión de vestuario. De todas formas, es una de las muchas alternativas que la llegada de Cesc Fàbregas ofrecerá a Guardiola a lo largo de la temporada para encarar los distintos escenarios que se le vayan presentando al equipo, y que a buen seguro el técnico aplicará en más de una ocasión.

Con el permiso de la llegada del Kun al Manchester City, el fichaje de Cesc Fábregas por el Barça ha sido el movimiento más importante del verano. Con su contratación, el F.C.Barcelona suma al actual campeón de Europa, uno de los candidatos a ser considerado el jugador más importante de la Premier League. Por si fuera poco, se trata de un futbolista formado en la filosofía futbolística culé, que casa a la perfección en el proyecto. Cuando hablamos de jugadores de esta envergadura, resulta obvio que su llegada influirá en el equipo de muchas maneras. No sólo Cesc se amoldará al equipo, sino que el juego del Barça también se adaptará al jugador, ya que esto le permitirá ser más fuerte. Las formas en las que Cesc puede encajar en el equipo de Guardiola, y sólo el paso de las jornadas nos descubrirá los planes de Pep respecto al jugador. Mientras tanto, podemos aventurarnos a plantear las diferentes opciones de que dispondrá el técnico y a esbozar las líneas básicas sobre la influencia y el papel de Cesc en cada una de ellas. Así pues, dedicaremos una serie de posts a analizar estas alternativas.

Si tu tienes el balón el otro no lo tiene. Esta sentencia de Cruyff a menudo desvirtuada hasta el ridículo por una valoración demasiado simplificada, resume una de las principales verdades del fútbol. No se trata de una sucesión de fases independientes, sino que en el juego todo fluye, cada situación influye sobre la situación posterior, y es quien domina el esférico quien controla estas situaciones. No quien atesora la posesión del mismo, sino quien manda sobre él, sea de manera directa o indirecta. Alves defenderá mejor si obliga al extremo a seguirle hasta su defensa; si Iniesta obliga a girar al mediocampo rival con un dribling, el Barça podrá desplegar una presión más eficaz; si Messi desordena al adversario recibiendo entre líneas, penalizará la futura transición del contrario; si Piqué planta la línea en mediocampo, los puntas rivales se verán obligados a jugar a 50 metros de Valdés...Atacar bien permite defender bien.

Una vez resueltas las eliminatorias de la Copa del Rey que finalmente emparejará en la final a los de Guardiola con el Real Madrid, regresa la Champions League con una eliminatoria de octavos de final que enfrentará al Barça con el Arsenal de Arsene Wenger. Los londinenses ya fueron los rivales en los cuartos de final de la pasada edición, y puesto que a grandes rasgos el Arsenal sigue manteniendo el mismo patrón, para no repetirnos en la previa, optaremos por variar la estructura de la misma centrándonos en determinados aspectos que, o bien son nuevos respecto a los partidos que protagonizaron ambos equipos la pasada temporada, o bien pueden ser claves en el planteamiento de Wenger para que no vuelva a repetirse el mismo resultado final que entonces.

La estructura de plantilla del Barça de Guardiola no es una estructura basada en el número sino en los nombres. No se busca tener 2 onces con un suplente claro para cada titular, sino un grupo de 14-15 jugadores capaces de mantener el nivel del equipo titular. Exagerando, diríamos que ante la baja de un titular en un partido top, no entra su suplente, sino el mejor jugador disponible. Hoy por hoy, por ejemplo, si imaginásemos una hipotética semifinal de Champions sin Dani Alves, no apostaríamos por la entrada de Adriano, sino por la de Mascherano o Maxwell. Quizá Puyol pasaría al lateral, o sería el Jefecito quien ocuparía la demarcación de Alves. Quizá Busquets retrasaría su posición al centro de la zaga o Abidal se centraría dejando el lateral para Maxwell. Se trata de mover esas 14-15 piezas que ofrecen las máximas garantías al técnico a la hora de competir. Por eso, no solo es necesario analizar la cantidad de jugadores disponibles, sino también los roles que desempeñan. Por número, con la llegada de un tercer central "titular" y la presencia de Mascherano, Maxwell y dependiendo del estado de forma Keita, podríamos concluir que el Barça ya contaría con esos 14-15 titulares necesarios, a la espera de ver la evolución de Afellay, Bojan o Thiago. No obstante, si analizamos con más profundidad nos percataremos que hay una pieza que no está doblada en ese grupo de 14-15 titulares. No es una cuestión de número, sino de rol: el Barça solo tiene un cerebro, Xavi.

Fabregas-Arshavin Con la Liga en un pañuelo y entrando en su fase decisiva, al Barça le toca cambiar el chip para centrarse en la Champions, donde le espera en cuatros el Arsenal de Arsene Wenger. Los de Londres ya no son aquel equipo de leyenda que comandaban Henry, Pires o Patrick Vieira, pero pese a las bajas que temporada tras temporada despedazan la plantilla, su capacidad para reinventarse y la fidelidad a la filosofía futbolística que define al equipo desde la llegada de Wenger, le permiten seguir plantando cara a proyectos mucho más poderosos tanto en la Premier como en Europa. Con jugadores como Cesc, Arshavin o Nasri, los gunners son un equipo capaz de enfrentarse de igual a igual a cualquier equipo del mundo, y aunque con algunas lagunas en posiciones estratégicas que penalizan mucho en una competición como la Champions, es uno de los rivales más fuertes de los que siguen vivos en la competición, y un oponente perfectamente capaz de eliminar al F.C.Barcelona si los de Guardiola no ofrecen una cara muy parecida a su mejor versión.

Cesc4 Las jornadas sin partido intersemanal han abierto la veda. Primero fue la “renovación” de Guardiola, después la aparición progresiva de candidatos a presidir el club la próxima temporada, y ahora ha llegado el momento de los fichajes. Rooney, Ribery, Mascherano, Pato o Cesc copan o coparán las portadas de la prensa deportiva, y hasta que vuelva la Champions esta parece que va a ser la tónica general. Paralelamente, en el club se trabaja en la planificación de la próxima temporada, pues es en enero/febrero cuando, con tranquilidad, entrenador y secretario técnico deben sentarse para analizar el equipo, detectar las áreas de mejora y establecer como reforzarlas. En el anterior artículo nos centrábamos en la necesidad de un lateral derecho suplente y dábamos el nombre del que creemos puede ser el elegido por Pep Guardiola. En este, será el turno del centro del campo y de uno de los hombres que más números tiene de vestir la camiseta azulgrana la próxima temporada, Cesc Fábregas. Todo el mundo habla de que la llegada del de Arenys implicaría el desplazamiento a banda de Andrés Iniesta a la posición que actualmente ocuparían Pedro o Henry, ante lo cual aparecen las dudas, no sólo por las características individuales del manchego, sino porqué el Barça de Guardiola se ha construido con Iniesta como interior. Desde ahí, el 8 no solo encuentra el espacio perfecto para explotar su visión de juego y su capacidad para dar dinamismo a la posesión, sino que además aporta desborde y aceleración a la jugada. Es por eso que en este artículo abriremos una vía alternativa, la de que con la llegada de Cesc al Barça, la demarcación de mediocentro evolucione hacia un perfil distinto.