No fue la defensa de 3, sino el ataque de 11
Sorprendió Guardiola repitiendo el mismo 1-3-4-3 que ante Osasuna, con las únicas novedades de Keita por Thiago y Pedro por Villa en el extremo. También sorprendió a Emery, que había planteado un doble lateral izquierdo, como casi siempre que se mide al Barça de Guardiola, para tapar las subidas de Dani Alves. No obstante, lo que debía ser una medida defensiva, se convirtió durante la primera mitad en la principal amenaza ofensiva del Valencia. Una y otra vez Alba y Mathieu atacaron en superioridad a Mascherano, obligando a la basculación de la zaga de tres y descubriendo las entradas al segundo palo.
Las claves de la cuarta
La que algunos denominaron como la final de la década, fue finiquitada con solvencia por un equipo que es ya eterno, de leyenda. Hablar con esta contundencia del desarrollo de una final de Champions League, del partido cumbre de la seguramente competición más potente del planeta, puede parecer presuntuoso, pero la realidad es que el Barça logró empequeñecer a un rival, que ante cualquier otro equipo -a excepción quizá del Real Madrid- hubiese partido como favorito de la final. No hablamos de un equipo bien intencionado, con algunas gotas de calidad en determinados jugadores y con un entrenador notable. Hablamos del animal competitivo que supone el Manchester United de Sir Alex Ferguson, uno de los tres mejores equipos de Europa y uno de los máximos dominadores del fútbol continental en los últimos años.
Pero es que ante este Barça de Guardiola, si el equipo catalán logra imponer su discurso, muy poco pueden hacer los rivales, y para colmo, seguramente no haya habido en la historia otro conjunto con más armas para lograr ese fin: dominar el partido. El objetivo de los rivales es el de entorpecer su juego y evitar que el Barça despegue, porque si lo hace, se relativiza, por ejemplo, la importancia de tener una pareja de delanteros de la magnitud de la formada por Chicharito y Rooney, que en la final, entre ambos, solo dispararon en una ocasión entre los tres palos, la jugada del gol.
La final de Wembley (2/3):
Como vimos en el anterior artículo previo a la final, Ferguson tiene un mayor abanico de opciones para sorprender al rival con su planteamiento, más que por mayor número de jugadores "hábiles" -que también- por su singular flexibilidad táctica, que le permite disponer distintos módulos tácticos sin que se resientan los automatismos del equipo. Esta capacidad de seguir siendo competitivos indiferentemente de la disposición sobre el campo, será algo muy valioso para los ingleses en la final, pues en teoría, su planteamiento deberá partir de la inferioridad respecto al F.C.Barcelona
Por eso, por ejemplo, lo normal será ver a Park en banda izquierda para trabajar defensivamente sobre Dani Alves, y no a un Ryan Giggs que sería desbordado por el lateral brasileño o a un Rooney demasiado sacrificado en defensa para lo importante de su producción ofensiva si el United quiere tener opciones de éxito. Así pues, como han hecho todos los rivales que se han enfrentado al Barça, el volante izquierdo estará más pendiente de defender a Alves -un hombre clave en el juego del Barça tanto a la hora de dar amplitud al ataque como de generar superioridad numérica en el centro del campo- que de atacarle. Es cierto que Alves es un lateral que en sus subidas descuida su espalda, pero su aportación ofensiva es de tal magnitud que ningún entrenador puede permitirse liberarlo para fijar a su espalda al extremo. No obstante, los enfrentamientos contra el Madrid han abierto una posibilidad. En la final de Copa Ronaldo, desde la posición de 9, castigó la espalda de los laterales para abrir a los centrales y habilitar la segunda línea y eso penalizó notablemente al Barça durante la primera parte. En la ida de Champions, pues, Guardiola se vio obligado a anclar a Alves e impedirle sus habituales alegrías ofensivas con el objetivo de controlar estas situaciones. Sin embargo, sucedió entonces que Di Maria, obligado hasta entonces a defender, fue invitado a atacar, y como tanto Alves como Di Maria atacan mejor que defienden, fue el jugador merengue el que sacó ventajas del emparejamiento. En el día que más conservador se mostró Alves, más problemas generó el Madrid por su costado.
F.C.Barcelona vs. Real Madrid
Ya antes de los dos goles de Messi, con el 0-0 en el marcador, Ramos sancionado para el partido de vuelta y tras la epxulsión de Pepe por su entrada sobre Dani Alves, la clasificación para la final de Wembley se ponía muy de cara para los de Guardiola. Sin dos hombres clave para entender el éxito de los de Mourinho en la final de Copa como Khedira y Pepe, vitales en la presión a la que sometieron los blancos al centro del campo del Barça, y sin la presencia de Sergio Ramos, que más allá de sus condiciones defensivas, implica la entrada en el once de un jugador de menos nivel como Albiol que puede convertirse en el punto débil del planteamiento del Madrid, el Barça parece tenerlo todo a favor para volver a Wembley a disputar una final de la máxima competición continental.
No obstante, y pese a las bajas, el Madrid es un equipo perfectamente capaz de marcar dos goles a cualquiera, y sin ir más lejos, los lanzamientos de falta de Cristiano Ronaldo o la superioridad en los balones aéreos de hombres como Ronaldo, Albiol, Carvalho o Adebayor, pueden dar réditos al equipo sin necesidad de imponer su fútbol. Si a eso sumamos la posibilidad de juntar en el campo a hombres como Casillas, Marcelo, Xabi Alonso, Özil, Ronaldo, Kaka o Di María, resulta evidente que el Barça no puede dar, ni mucho menos, la semifinal por resuelta.
El factor Dani Alves
Una de las claves que explican la superioridad del Barça en el 5-o de la primera vuelta en el Camp Nou, es la desigualdad numérica en zona de medios. Ya mencionamos en el anterior post las repercusiones del juego de Messi sobre Xabi Alonso, por lo que en éste lo haremos sobre uno de los futbolistas más importantes del actual Barça y un problema de difícil solución para Mourinho: Dani Alves.
En el Camp Nou, sabiendo de que la superioridad en mediocampo de los hombres del Barça, podía dejar el partido en franca ventaja para los culés, Mourinho optó por cambiar la posición de su hombre "comodín", Di María, a quien no solo cambió de banda sino que situó más retrasado de lo habitual. Más interior que extremo, el argentino tenía que completar con Alonso, Khedira y Ozil, un rombo que igualara fuerzas con el Busquets-Xavi-Iniesta-Messi. No obstante, la función de Di Maria estuvo más centrada en perseguir por la banda a Dani Alves, hasta el punto que en muchos momentos del partido, los blancos parecían dibujar una línea de cinco atrás. La media volvía a estar en inferioridad, y el triángulo Piqué-Busquets-Xavi comandaba a placer la fase inicial del juego del F.C.Barcelona.
Otra vez fueron las bandas
Una temporada más el Barça estará en cuartos, y lo hará después de eliminar al Arsenal de Arsene Wenger dándole la vuelta al resultado adverso que arrastraba del partido de ida. Para lograrlo el equipo tenia claro su plan, le faltaban algunas piezas importantes que debían ser remplazadas para garantizar la efectividad del mismo, pero el camino estaba marcado: el partido estaba en las bandas. Ya la temporada pasada el equipo londinense le planteó al Barça una defensa dirigida a cerrar los espacios interiores, la zona donde normalmente aparecen los motores del Barça, los Xavi, Iniesta y sobretodo Messi. Cumpliendo con la manida metáfora de la manta que no puede cubrirlo todo, la lógica dice que al Barça es mejor regalarle las bandas, tanto porque sus hombres más determinantes se localizan en el carril central, como porque el juego basado en los centros desde el costado no es su juego. Esta temporada, además, ya no cuenta con los centímetros de Ibrahimovic, por lo que los centrales rivales, a priori, tienen toda la ventaja en un servicio aéreo lateral. Si además, como hizo el Arsenal en la ida, le dificultas la salida desde atrás, el Barça no encontrará su juego.
En la ida, el Barça halló la solución y la manera de afrontar este escenario, y de su mano llegaron los mejores momentos del equipo, esos en los que un mayor acierto hubiese sentenciado la eliminatoria. Xavi apareciendo antes en la jugada, en su base, a la altura del mediocentro y en ocasiones todavía más próximo a los centrales que éste. El objetivo, una salida limpia minimizando el riesgo de pérdida. A partir de ahí, balón al lateral, libre y con espacios debido a la tendencia central del entramado defensivo del rival. El siguiente paso no es el centro, sino la combinación. Concebir la banda como una zona más del terreno de juego en la que hilar jugada. Así, del mismo modo que cuando Messi o Iniesta reciben a la espalda de los mediocentros obligan a estos a retrasarse y permiten al Barça encerrar al rival y contar con más espacios en la media, con los laterales recibiendo a la espalda de los volantes, el Barça superó la presión del Arsenal y empujó a su línea de centro del campo contra la defensa. Esto provoca que la posesión sea más arriba, más espacios para los medios, lo que, si el rival plantea una defensa adelantada, dibuja el escenario perfecto para que el Barça decida mediante el pase en profundidad a la espalda de la zaga.
Barça 2011-12: La defensa (1/2)
Actualmente, el Barça cuenta, para cubrir las cuatro plazas de defensa que requiere su sistema habitual, con Alves, Adriano, Piqué, Puyol, Milito, Abidal y Maxwell. Además, en el filial aguardan jóvenes de la proyección de Fontás, Bartra, Muniesa, Montoya o Sergi Gómez. Se podría afirmar, pues, que la línea está cubierta. No obstante, si profundizamos un poco más en el análisis, nos percataremos que puede existir algún aspecto comprometido.
Por un lado está la renovación de Dani Alves, una pieza importantísima para el equipo, no solo por ser el mejor lateral del mundo, sino porque su aportación va mucho más allá. Alves no es solo un lateral, es el hombre que abre la banda derecha, el que genera superioridad numérica en el centro del campo involucrándose en la elaboración o el que lanza al equipo a la presión en campo contrario. Por eso, a Alves no se le remplaza con otro lateral. Un nuevo lateral podrá llegar a línea de fondo, otro dar muy buena salida, otro cerrar defensivamente su banda...pero Alves es el único que lo reúne todo. Por eso, en el supuesto de una hipotética baja del brasileño, la solución debería ir más allá de la de remplazar pieza por pieza. En todo caso, llegado el momento, esta situación ya será analizada en En un momento dado.
Buscando soluciones
El Barça no está donde se esperaba. Es evidente que el hecho de no haber podido realizar una pretemporada normal pesa, las pretemporadas se hacen porqué cumplen una función, y por eso no puede ser lo mismo hacerla que no hacerla. Cuestiones físicas al margen, las sensaciones que ofrece el F.C.Barcelona no son las mejores. Más allá de algún resbalón sonado, el equipo ha ido sacando los partidos adelante, pero siempre dejando la sensación que hacerlo le cuesta más trabajo del normal. No ha encontrado la fluidez ni sobre todo, la manera de volver a ser ese equipo, que jugando mejor o peor, hacía del partido lo que más le interesaba. Esta temporada la lucha del Barça ya no está únicamente en cómo resolver los partidos, sino que encuentra problemas en como dominarlos.
Los comienzos del Barça 2010-11 (II) El papel de los laterales
Con la consolidación de la salida de tres con el mediocentro entre los centrales como plan inicial, en el Barça de esta temporada, las funciones a desempeñar por parte de los laterales también se ha modificado. En el primer año de Guardiola al frente del equipo, los laterales trabajaban de manera asimétrica. Abidal cerraba prácticamente como un tercer central -de hecho Puyol ocupó en varias ocasiones este rol- tanto en el inicio de la jugada como en el ataque posicional, donde eran Iniesta y Henry los encargados de trabajar el costado. En la derecha, en cambio, Alves era mucho más requerido en la administración del esférico, sin llegar a los extremos de su etapa en el Sevilla, pero con un peso importante a la hora de generar conexiones con los centrocampistas o Messi. La pasada temporada, pese a que en un principio se trabajó en algo similar a lo que se está viendo actualmente, la necesidad del cambio de sistema (del 4-3-3 al 4-2-4) para parchear la falta de profundidad en ataque, obligó a un comportamiento más convencional de los hombres encargados de ocupar los laterales.
El Mundial de los blaugranas
Termina la temporada futbolística con la selección española como campeona del mundo, y con ella hasta ocho jugadores del F.C.Barcelona, siendo algunos de ellos, piezas absolutamente decisivas en el triunfo de "la roja", y dos más, Reina y Cesc, formados en la Masía. Es la primera vez en la historia que todos los goles del campeón han venido por miembros de un mismo equipo, y también los azulgranas han sido los que han monopolizado las designaciones al mejor del partido. No obstante, los Valdés, Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro o Villa, no han sido los únicos representantes del F.C.Barcelona en el Mundial de Sudáfrica, de modo que en este post repasaremos individualmente la actuación mundialista de cada uno de los futbolistas azulgranas que han disfrutado de al menos un minuto de juego.