F.C.Barcelona

Son dos de los nombres de la pretemporada del Barça. Uno, Sergi Roberto, porque con sus buenas actuaciones en los partidos preparatorios parece reclamar con fuerza un lugar en el primer equipo junto a los Cuenca, Bartra, Dos Santos o Montoya. El otro, Tello, porque pese a contar para Guardiola la pasada temporada, mantendrá ficha del filial e incluso se especula con una salida. Si Sergi Roberto no es ya miembro de la plantilla es sólo porque la nómina de interiores que forman Xavi, Iniesta, Cesc y Thiago es prácticamente inmejorable. Por eso, y porque su última temporada en el filial, a las órdenes de Eusebio, fue ciertamente decepcionante. No obstante, cuando ha participado con el primer equipo, ha seguido demostrando porqué es una de las promesas más firmes del fútbol español, una condición que ha vuelto a acreditar esta pretemporada.

El Barça busca un fichaje para cerrar la plantilla. En un primer momento se hablaba de un central. Thiago Silva, Hummels, David Luiz, Lovren, Rolando...la lista de candidatos era amplia. No obstante, la salida de Keita parece haber cambiado los planes. Ahora se busca un dos en uno, un futbolista capaz de jugar tanto en la zaga como en la posición de pivote. El favorito es Javi Martínez pero su precio parece bloquear la operación. Como solución, en las últimas semanas ha aparecido el nombre del futbolista del Arsenal Alex Song. No obstante, el del camerunés es un fichaje que plantea dudas. Por eso, en este post propondremos cinco alternativas que bien por ser más económicas, bien por tratarse de jugadores más polivalentes capaces de rentabilizar su precio actuando en otras posiciones, pueden resultar más indicadas. 

Hablamos de Keita y cómo paulatinamente se fue quedando sin espacio en la plantilla del F.C.Barcelona. También Afellay tras las apariciones de los canteranos Tello y Cuenca parece haberse visto relegado de su rol de cuarto hombre en la rotación de los extremos. Para la temporada que ahora empieza, hasta 5 canteranos ascenderán procedentes del filial: Montoya, Bartra, Muniesa, Dos Santos e Isaac Cuenca. En la configuración de la plantilla azulgrana en que se distingue entre un grupo de titulares –entre 14 y 16 jugadores- y un grupo de futbolistas que complementan al primer grupo, el lugar de los canteranos es el segundo grupo, donde compiten con los jugadores del primer equipo que ya desarrollan este papel. Keita ha sido la primera víctima de esta situación. Relegado por Cesc, y Alexis al grupo de complementos y  empujado por Thiago y Dos Santos fuera de la plantilla. Afellay puede ser la segunda. Villa, Alexis, Pedro e incluso Cesc o Iniesta forman el grupo de titulares con opciones de acompañar a Messi. El lugar de Ibi queda reducido al grupo de complementos, donde Tello y  Cuenca pueden provocar que el holandés sufra la misma suerte que Seydou.  Quien parece haberse “salvado” de la quema es Adriano, pues parece que el que se quedará sin sitio en la plantilla en esta ocasión será el canterano. Barça y Ajax parece que negocian la salida de Muniesa bien en forma de cesión, bien como un traspaso con opción de recompra. Sin embargo, la situación da pie al análisis sobre la composición de la plantilla o las decisiones de la secretaría técnica.

Llegó como una oportunidad de mercado. A falta de pocos meses para que finalizara su contrato con el PSV Eindhoven, el conjunto holandés aceptó un traspaso muy a la baja que dio con Afellay en el equipo de Guardiola. Formado en el estilo de juego holandés de juego de posición y toque, Ibrahim no pudo evitar unos inicios dificiles en los que adaptarse a su nuevo equipo. Afellay no es tampoco el futbolista holandés por antonomasia, y además, en el Barça de Messi el balón vuela. Desvorado por la velocidad de la circulación del equipo en la media, Afellay encontró acomodo en la banda como falso extremo. No sólo eso, sinó que, en una posición que sólo contaba para la rotación con Bojan y Jeffren, se hizo con el rol de primera alternativa. De hecho, de segunda, pues el movimiento más habitual era la entrada de Keita en la media para adelantar a Iniesta. En esa primera media temporada de aclimatación, su momento le llegó en el Bernabéu, cuando en la ida de las semifinales de la Champions League, entró en el minuto 71 sustituyendo a Pedro. Iniesta estaba lesionado y Keita en el once titular: era su momento. A lo largo del partido ambos equipos precian firmar el empate a nada. Llegar al Camp Nou con absolutamente todo por decidir. Al Barça le agradaba la idea de que todo se decidiera en su feudo, y Mourinho sabia que era más fácil vencer al Barça de Guardiola a un partido que a dos. Nadie se salió del plan a excepción del genio y de un Afellay que se lanzó a por su momento. Recibió en banda derecha delante de Marcelo y aprovechó el resbalón del brasileño para encarar y poner el centro al primer palo para que Messi batiera a Casillas. Fue su momento y éste se vio recompensado con su entrada en la final de Wembley que mandaría a Bojan rumbo a la Roma. 

El verano de 1993 Romario se incorporaba Barça de Johan Cruyff. El Dream Team empezaba a cambiar. Por la limitación de tres extranjeros en el once, Laudrup perdía peso, y cada vez más la defensa de tres se tornaba de cuatro con la entrada de Nadal en un rol de "medio-central". La superioridad en la media era innegociable, así que el damnificado era uno de los atacantes. El 3-4-3 mutando hacia el 4-4-2. La banda derecha en ataque era para las llegadas desde atrás de Ferrer o Amor y la movilidad de Hristo, mientras que en la izquierdo la protagonista era la permuta de posiciones. Las posiciones de partida en ese perfil, situaban a Stoichkov decantado hacia la cal, Txiki como interior y el jóven Sergi Barjuán como lateral. Con el balón en juego, el búlgaro trazaba la diagonal hasta el interior del área -una zona que antaño le liberaba Laudrup y que ahora compartía con Romario-, Txiki se abría para ocupar esa banda ahora desocupada, y el velocísimo Sergi aparecía lanzado desde atrás proyectándose en ataque. Todo eso lo veía Ronald Koeman que desde atrás era el comandante de ese equipo. Cuando el holandés llegó como técnico a Valencia, puso en practica algo parecido a lo propuesto por Johan más de diez años atrás, aunque a hora, en base al contraataque. Cuando el equipo defendiera, Villa quedaría abierto en banda izquierda, Silva se descolgaría casi como delantero centro, y Juan Mata se incrustaría en la media haciendo de interior. Tras la recuperación, Silva se acercaba a la media para contactar con el balón, Villa trazaba la diagonal hacia dentro a zona de remate y Mata aparecía en esa banda liberada por 'el Guaje'. A Koeman sólo le faltó "su Sergi". Era Jordi Alba, pero su momento aun tendría que esperar. 

Temporada 2011-12. Final del Mundial de Clubs. Barça-Santos: 4-0

Valdés; Puyol, Piqué, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc; Alves, Messi, Thiago.
El balón lo ordena todo. Es ya mítica la sentencia de Cesar Luis Menotti interrogado por el dibujo táctico que iba a presentar su equipo. En el fútbol, la disposición de las piezas sobre la pizarra responden a una ficción construida para facilitar la explicación. Sobre el césped, no obstante, no hay defensas, medios ni delanteros, ni laterales, interiores, mediocentros…. O no debería haberlos. El jugador debe obeceder a la lógica del juego. Cada situación del juego requiere un determinado comportamiento de cada uno de los 22 futbolistas. Si el extremo recibe parado y el rival le presenta un dos contra uno, nada  ni nadie dicta que deba recibir el apoyo por dentro del interior y ser doblado por fuera por el lateral. No importa si quien dobla atrayendo la atención del segundo defensor es el lateral, el extremo o el mediocentro. Para cada situación, el futbol requerirá papeles, no actores.

Temporada 2010-11. Jornada 16. Espanyol-Barça: 1-5

Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta; Pedro, Messi y Villa.
El español hizo un partido casi perfecto...y se llevó cinco que pudieron ser más. Esa fue la realidad del Barça de Guardiola en su momento más álgido. No había respuesta, ni antídoto, el PepTeam estaba por encima del mismo fútbol. La 2010-2011 fue la temporada de la consolidación de Messi como falso nueve, formando un triángulo con Xavi e Iniesta que tiranizó el fútbol europeo. Al trío de Balones de Oro se sumaban socios como un Busquets que liberaba la base de la jugada para que los interiores influyeran antes, un Alves que junto a Valdés y Piqué protagonizaba el circuito de salida del balón en corto, o un Pedro que liberado de la responsabilidad de fijarse en banda debido a la proyección de Alves, aparecía con frecuencia entre líneas. Atrás, además, seguramente los dos mejores defensores corriendo hacia su portería, Puyol y Abidal, perfectos para mantener la línea casi en campo rival y dar seguridad al equipo tras pérdida.