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Rafa Márquez

"Todos los estilos son buenos, todos. Yo intentaré convencer a los jugadores, a toda la gente del vestuario, del estilo que siento. No puedo ganar sin transmitir aquello que siento, y siento lo que siento. Sé que éste es el

Los Barça-Madrid de las últimas temporadas son ya de la historia. Por todo. Por la rivalidad de dos colosos, por enfrentar a dos cracks de las dimensiones de Messi y Ronaldo y por rodearlos a ambos de una pléyade de

Hace una semana, Pep Guardiola daba una charla en Argentina. En ella, con la excusa de hablar de Messi y su posición, expuso algo aún más relevante y que no tiene que ver sólo con lo pasado, sino que sirve como pistas para el futuro. Durante su intervención, el técnico insiste una y otra vez en su obsesión por generar la superioridad en el centro del campo. La evolución táctica del Barça, y de sus rivales más directos, es la batalla por la superioridad numérica. Por disfrutar de un hombre de más en un deporte en que ambos equipos tienen el mismo número de jugadores. Como punto de partida resulta estimulante. [youtube https://www.youtube.com/watch?v=e4-ax69pHcU]

Temporada 2008-09. Cuartos de Final de la Champions League. Barça-B.Múnich: 4-0

Valdés; Alves, Márquez, Piqué, Puyol; Touré, Xavi, Iniesta; Messi, Eto'o y Henry.
Aunque visto hoy sonroje, el Barça del triplete despertó dudas hasta bien entrado el mes de abril. Concretamente hasta que en los cuartos de final de la Champions League se midió al cuatro veces campeón de Europa Bayern Múnich. En Liga, al Barça de Guardiola le bastaban 45 minutos por jornada para alcanzar números de récord, pero Atlético de Madrid, Valencia o Sevilla no parecían suficiente para el juicio mediático hasta que estalló la realidad. En el ambiente flotaba la nebulosa de que el equipo no se había enfrentado aún a un rival realmente grande y se ponía en tela de juicio si sería capaz de demostrar la misma superioridad exhibida en Liga, llegados a una cita más exigente. Y en esas llegó el Bayern Múnich de Klinsmann, que no era el que un día tiranizó Europa de la mano de Franz Beckenbauer, ni el de los noventa, ni tan siquiera el actual, pero que con Ribery, Lahm, Luca Toni, Klose, Lucio o Schweinsteiger, pocas dudas dejaba de que se trataba de un rival de peso para el equipo de Guardiola. El cuatro a cero final no dejó dudas: El Barça de Guardiola iba en serio. Esa noche, el equipo puso en práctica todos sus recursos y los llevó a la máxima expresión. El mejor partido de la era Guardiola hasta que Messi abandonó la banda.