Planificación deportiva

En el anterior post analizamos la situación en el equipo de Thiago Alcántara, uno de los dos futbolistas que esta temporada han ascendido a la primera plantilla procedentes del filial. El otro es Andreu Fontás, un central con un potencial, a priori, notablemente inferior al del hispano-brasileño, pero que además se encuentra con un escenario que le pone muy difícil lograr el objetivo de conseguir un sitio en la plantilla. Fontás es un central zurdo, perfil líbero que destaca más con balón que sin él, mejor en la colocación que en la corrección por físico y que tiene su principal laguna defensiva en lo lento de su giro. La pasada campaña se erigió como uno de los líderes del excelente Barça Atlétic de Luis Enrique, y demostró ser el futbolista joven más hecho. Su etapa de formación había concluido, y además, el talento que se iba acumulando en la demarcación desde categorías inferiores, aconsejaba dejar paso. Dar un mayor peso a futbolistas como Bartra o Muniesa y abrir la puerta a un Sergi Gómez que ya no podía seguir en el juvenil. Como añadido, la situación del primer equipo parecía propicia. Las bajas de Márquez, Chygrynskiy y Touré la anterior temporada sólo se habían respondido con la polivalencia del 'Jefecito' Mascherano y la reconversión de un Abidal que debía volver al lateral izquierdo. El grupo de los "titulares" contaba con cuatro centrales competitivo, pero en la plantilla sólo había dos centrales naturales. Parecía el escenario indicado para promocionar a un canterano, con la responsabilidad de las grandes citas recayendo sobre otros compañeros, y una rendija por la cual asomar en los duelos de menor exigencia. Una ausencia de uno de los centrales titulares, le aseguraba, por lo menos, un lugar en el banquillo de suplentes.

Fecha y lugar de nacimiento: 19 de Diciembre de 1988, Tocopilla (Chile) Altura: 1.71 m. Peso: 70 kg. Demarcación: Delantero Equipo actual: Udinese En los últimos artículos hemos analizado el papel de los acompañantes de Messi en el ataque del F.C.Barcelona durante la temporada 2010-11. Hemos visto como, aunque a menudo Villa y Pedro son analizados conjuntamente, su rol en el equipo es distinto. Así, mientras Villa suele emular el papel de Henry en el Barça del triplete, partiendo escorado a banda izquierda y trazando la diagonal a portería, Pedro tiene una mayor tendencia central en su juego. Podríamos hablar que mientras el asturiano es un punta abierto a banda, el canario es un mediapunta con una mayor localización en banda derecha. Ninguno de los dos es un extremo más o menos clásico, ni tampoco tienen en el uno contra uno, una de sus principales virtudes, y ese es precisamente el perfil de delantero que incorporaría el Barça con el fichaje del chileno Alexis Sánchez.

Los candidatos:

Marko Marin
Fecha y lugar de nacimiento: 13 de Marzo de 1989, Bosanska Gradiska (Bosnia y Herzegovina). Altura: 1.70 m. Peso: 64 kg. Equipo actual: Werder Bremen Se trata de una de las perlas de la nueva generación de talentos del fútbol alemán, que con nombres como Özil, Müller, Kross, Götze o Marin, lo tiene todo para recuperar la gloria de épocas anteriores. Con el fichaje de Özil por el Madrid de Mourinho, Marin ha quedado como el hombre referencia de su equipo, acompañado por hombres como Naldo, Mertesacker, Frings o el joven Arnautovic. No obstante el rendimiento del equipo no está siendo el esperado, y marcha muy lejos de los puestos de cabeza. Marin es un jugador de tres cuartos, capaz de actuar en cualquiera de las dos bandas o partir desde una posición más centrada. Es un futbolista muy veloz, tanto en carrera como, sobretodo, con el balón en los pies lo que le permite partir con ventaja respecto a sus defensores. No es un hombre demasiado resolutivo de cara al gol, aunque por calidad individual, en un equipo como el Barça es de esperar que sus cifras anotadoras mejores considerablemente en comparación a sus números en el Werder Bremen. Si destaca, por contra, a la hora de asistir a sus compañeros de ataque y, sobretodo, a la hora de encarar en el uno contra uno. En un equipo como el Barça que necesita sacar provecho de sus duelos individuales tanto en ataque como en defensa, un futbolista de la habilidad y agresividad en el desborde individual de Marin, sería una pieza de mucho valor, además de una solución para cambiar la cara a los partidos entrando desde el banquillo. - Vídeo de Marko Marin ante el Tottenham.

Las necesidades del equipo de cara a la próxima temporada pasan por un central capaz de asumir con solvencia una plaza en el once titular y por un cerebro que permita doblar el rol que tiene Xavi en el equipo desde una plaza de titular. Si este análisis lo hubiésemos publicado antes del parón invernal, no obstante, hubiésemos mencionado una tercera necesidad, que en este caso afectaba no al grupo de titulares, sino al de complementos. Así, en los puestos de ataque, a principios de temporada el Barça contaba con tres titulares -Pedro, Messi y Villa-, un suplente -Bojan- y la alternativa de adelantar la posición de Iniesta. Caso aparte es el de Jeffren, pues aunque a priori no parece que por nivel le deba corresponder el papel de quinto delantero, sus continuas lesiones no le han permitido luchar por el puesto. Así pues, si como ha sucedido hasta el momento, uno de los atacantes no rinde como estaba previsto -este es el caso de Bojan- la presencia de Iniesta en el tridente atacante ya no responde a una cuestión de preferencias del técnico sino de obligación. Sin Cesc, Iniesta es más necesario en la posición de interior, pero al mismo tiempo es la primera solución a una ausencia de alguno de los tres delanteros. Por este motivo, pues, era necesaria la incorporación de un complemento atacante, de un jugador capaz de dar a Guardiola la alternativa de sobreponerse a la baja de un delantero y poder seguir contando con Iniesta en el interior.

La estructura de plantilla del Barça de Guardiola no es una estructura basada en el número sino en los nombres. No se busca tener 2 onces con un suplente claro para cada titular, sino un grupo de 14-15 jugadores capaces de mantener el nivel del equipo titular. Exagerando, diríamos que ante la baja de un titular en un partido top, no entra su suplente, sino el mejor jugador disponible. Hoy por hoy, por ejemplo, si imaginásemos una hipotética semifinal de Champions sin Dani Alves, no apostaríamos por la entrada de Adriano, sino por la de Mascherano o Maxwell. Quizá Puyol pasaría al lateral, o sería el Jefecito quien ocuparía la demarcación de Alves. Quizá Busquets retrasaría su posición al centro de la zaga o Abidal se centraría dejando el lateral para Maxwell. Se trata de mover esas 14-15 piezas que ofrecen las máximas garantías al técnico a la hora de competir. Por eso, no solo es necesario analizar la cantidad de jugadores disponibles, sino también los roles que desempeñan. Por número, con la llegada de un tercer central "titular" y la presencia de Mascherano, Maxwell y dependiendo del estado de forma Keita, podríamos concluir que el Barça ya contaría con esos 14-15 titulares necesarios, a la espera de ver la evolución de Afellay, Bojan o Thiago. No obstante, si analizamos con más profundidad nos percataremos que hay una pieza que no está doblada en ese grupo de 14-15 titulares. No es una cuestión de número, sino de rol: el Barça solo tiene un cerebro, Xavi.

En la estructura de plantilla de Guardiola se busca contar con un grupo de 14-15 que sean los que compitan llegada la fase decisiva de la temporada. En defensa, el Barça únicamente tiene a cuatro de esos titulares, cinco contando a Maxwell aunque pocos le sitiuarían al mismo nivel que los Alves, Piqué, Puyol o Abidal. Además, dos de esos cuatro titulares superan la treintena y uno de ellos -Puyol- parece empezar a acusarlo. ¿Es esto suficiente? Obviamente no. No solo se necesita un fichaje en defensa, sino que es prácticamente imprescindible que sea una incorporación importante.

Actualmente, el Barça cuenta, para cubrir las cuatro plazas de defensa que requiere su sistema habitual, con Alves, Adriano, Piqué, Puyol, Milito, Abidal y Maxwell. Además, en el filial aguardan jóvenes de la proyección de Fontás, Bartra, Muniesa, Montoya o Sergi Gómez. Se podría afirmar, pues, que la línea está cubierta. No obstante, si profundizamos un poco más en el análisis, nos percataremos que puede existir algún aspecto comprometido. Por un lado está la renovación de Dani Alves, una pieza importantísima para el equipo, no solo por ser el mejor lateral del mundo, sino porque su aportación va mucho más allá. Alves no es solo un lateral, es el hombre que abre la banda derecha, el que genera superioridad numérica en el centro del campo involucrándose en la elaboración o el que lanza al equipo a la presión en campo contrario. Por eso, a Alves no se le remplaza con otro lateral. Un nuevo lateral podrá llegar a línea de fondo, otro dar muy buena salida, otro cerrar defensivamente su banda...pero Alves es el único que lo reúne todo. Por eso, en el supuesto de una hipotética baja del brasileño, la solución debería ir más allá de la de remplazar pieza por pieza. En todo caso, llegado el momento, esta situación ya será analizada en En un momento dado.

Cuando hablamos de un portero, en la mayoría de casos lo hacemos para designar al encargado de atajar los disparos del rival. Situado bajo palos, parece una isla desligada del resto de jugadores, hasta el punto que en la mayoría de casos ni aparece cuando se mencionan las disposiciones tácticas de los equipos. El portero, seguramente, sea la pieza más infrautilizada en el fútbol. Por norma, nos olvidamos que un guardameta se define por ser un jugador como cualquier otro, pero que, además,  puede tocar el balón con las manos dentro de su propia área. El portero es un privilegiado. Puede hacer lo mismo que los otros jugadores y además utilizar las manos. En cambio, sucede que en la mayoría de casos el meta se limita a eso, a utilizar las manos, convirtiendo lo que debería ser una ventaja en una limitación. Hay diez que juegan y uno que ataja, cuando se tiene la posibilidad de utilizar a once jugadores para incidir en el juego.