Barça 2012-13 (VI): Central-Mediocentro
Empezamos el análisis sobre el posible fichaje de Neymar, diciendo que el brasileño no es una necesidad. Entendemos -y así lo dijimos- que su caso compensa el no poder cubrir mejor las verdaderas necesidades del equipo. Una de ellas la abordamos en el último post: la demarcación de lateral izquierdo. Sobre el resto, trataremos de arrojar luz en este artículo. Abordaremos dos posiciones como son las de central y mediocentro, pero lo haremos desde la base que un único fichaje debería cubrirlas ambas de manera directa o indirecta. No hay espacio en la plantilla para más, y el presupuesto tampoco lo permitiría.
Ya hablamos en el pasado post, apropósito de Verthongen, de la necesidad de doblar el rol de central líbero que actualmente sólo cumple Piqué. Está Bartra -veremos si también Fontás- pero su lugar no está en el grupo de los titulares. El Barça debe tener un recambio en ese rol para los duelos de mayor exigencia. Alguien capaz de reemplazar a Gerard Piqué y a la vez de jugar con él como en su día hiciera Rafa Márquez. La falta de un recambio para Sergio Busquets en el mediocentro, además, permite que se puedan encontrar minutos útiles más allá de una defensa que ya cuenta con nombres como Puyol o Mascherano.
Barça 2012-13 (V): El lateral izquierdo.
La enfermedad de Abidal obliga al F.C.Barcelona a acudir al mercado. No hay fecha para la vuelta del francés, Adriano no puede ser mas que un recurso y aunque Puyol es una opción, no parece que Guardiola vaya a apostar por ello como discurso principal.
La primera dificultad -y por partida doble- la encontramos a la hora de definir el perfil de este nuevo lateral izquierdo. La dificultad es doble, primero, porque no hay en el mercado laterales del perfil del francés y del nivel para ser titulares en el Barça, y segundo, porque el perfil de lateral izquierdo que utiliza Guardiola es cambiante. Abidal, prácticamente siempre, ha jugado el rol de tercer central en una defensa de cuatro que daba total libertad a Dani Alves. No obstante, también ha adoptado un rol más de carrilero -en el que tiene un peor encaje- cuando el técnico introdujo la variante de retrasar a Busquets entre centrales al inicio de la jugada. Incluso, en muchas ocasiones, esta temporada, con la defensa de tres, se podría llegar a decir que la demarcación de lateral izquierdo ha desaparecido de las alineaciones de Guardiola.
Barça 2012-13 (IV): Neymar
Todo depende de Neymar. Se da por hecho un acuerdo tanto con el jugador como con el Santos para que el delantero brasileño se incorpore al Barça en 2014. Sin embargo, se deja una puerta abierta a que pueda llegar antes.De que eso suceda, pues, dependerá gran parte del resto de operaciones, pues la incorporación de Neymar seria una carga muy importante a nivel económico. Implicaría destinar menos dinero a otros objetivos o, directamente, posponerlos un año. El F.C.Barcelona, este verano, deberá tomar decisiones en el lateral izquierdo y, posiblemente también, en las posiciones de central o mediocentro. La pregunta, entonces, parece clara: ¿Neymar compensa no poder cubrir -o no hacerlo tan eficientemente- el resto de necesidades del equipo?
Servirse del caos
La eliminatoria ante el Milan, se ha parecido mucho a los dos partidos que enfrentaron al Barça con los italianos en la fase de grupo. Un primer partido -entonces en el Camp Nou, ahora en San Siro- de dominio azulgrana no reflejado en el marcador, y un segundo partido marcado por la elección de Guardiola: enloquecer el choque. Pese a que en la ida el Barça fue dueño del partido, el Milan sobrevivió. Los italianos se parapetaron delante de su área, renunciaron prácticamente a la transición ofensiva y construyeron el muro en el que una y otra vez golpeaba el ataque azulgrana. El Barça fue mejor, pero el resultado igualó a ambos conjuntos. Y no fue un caso aislado en los enfrentamientos Barça-Milan. El peligro estaba ahí: con el cero a cero de la ida no era descabellado imaginar otro partido igual, con el Barça golpeando y el Milan aguantando en pié milagrosamente. Un detalle, y por el valor doble de los goles fuera de casa, el Barça fuera de las semifinales. Guardiola, pues, buscó el cambio. Enrareció el partido. Lo rompió.
Inexplicablemente
Recordábamos en la previa como en los dos partidos de la liguilla, pese a la clara superioridad del Barça, el Milan sobrevivió y logró dos resultados ajustados. El miércoles volvió a hacerlo, esta vez, incluso, con bajas tan importantes como las de Van Bommel o Thiago Silva. Podríamos hablar de sus substitutos, Nesta y Ambrosini, de Antonini, Mexés o Nocerino para tratar de explicar el 0-0 al término de los primeros 45 minutos. Pero la realidad es que, que Abiatti mantuviera su portería imbatida, no tiene explicación lógica. En la primera mitad, y tras unos primeros minutos de empuje milanista, el Barça sometió al conjunto italiano. Minimizó prácticamente a la nada su transición ofensiva, superó con facilidad la línea de medios y dominó el choque. Generó ocasiones, algunas muy claras, para ponerse por delante en el marcador, con un Leo Messi haciendo estragos. Pese a todo, al descanso, cero a cero.
Sobrevivir sin Thiago Silva
Barça y Milan se encontraron en la fase de grupos, y aunque las expectativas y el juego hacían pensar lo contrario, a nivel de resultados, el conjunto italiano sobrevivió. Un 2-2 en el Camp Nou y un 2-3 en San Siro que si bien dieron al Barça la primera plaza del grupo y le darían la clasificación si se repitieran en esta eliminatoria, dejaron la sensación de que el Milan pude competir con el equipo de Guardiola. Pasados los meses, los italianos son mejores que entonces y el rearme de confianza tras aplastar al Arsenal en la ida de octavos les hace sentirse como una alternativa seria a los dos grandes españoles. Sin embargo, Allegri afrontará su enfrentamiento ante los azulgranas con bajas, alguna tan importante como la del central Thiago Silva. Dramática.
Si el Milan sobrevivió a sus dos partidos ante el Barça fue, en gran medida, por su capacidad para sufrir en su propia área. El Barça mandó, llegó a las inmediaciones del área de Abbiati con relativa facilidad, pero una y otra vez se estrelló contra la defensa italiana. En el primer partido en el Camp Nou, el Milan no pudo mucho más que achicar agua, pero eso, con un gol justo cuando el partido empezaba y otro cuando terminaba, le valieron para empatar en el feudo del Barça. Tanto es así que en el segundo partido, en Milán, Guardiola optó por enloquecer el partido, darle un ritmo mayor al juego y más verticalidad a sus ataques. Perder control para ganar espacios en el tramo final.
Jugar con diez:
Cuando un equipo sufre una expulsión, toca replantear el partido. Hay entrenadores que dedican parte del trabajo de la semana a planificar estas variables. A automatizar decisiones para no ser víctima de las revoluciones del partido. Priorizan la elección racional prefijada, guardándose, evidentemente, margen de maniobra. Hay otro grupo de entrenadores que prefieren echar mano de la intuición, decidir en décimas de segundo según lo que les dice el partido. Intuyo que Pep Guardiola pertenece a este segundo grupo.
Los tweets del Mallorca-Barça:
- Pese al potencial peligro del las contras del Mallorca por bandas, Guardiola arriesga y sale con defensa de tres, a la espera de ver la posición final de Busquets. Dos extremos abiertos y rombo por detrás de Messi. - Serà
Sin laterales a Mallorca:
Con sus últimos dos tropiezos, el Real Madrid ha reactivado una Liga que parecía sentenciada. En menos de una semana la diferencia ha pasado de unos, aparentemente, inalcanzables diez puntos, a seis, con el Barça-Madrid pendiente. Ya nada parece imposible, pero eso sí, el Barça ya apenas puede permitirse errores. Llegan las jornadas decisivas, aderezadas por la dificultad de compaginar el campeonato doméstico con la Champions, para una plantilla peor tratada por las lesiones que en otras temporadas.
De cara al partido en Mallorca que puede dejar al equipo momentáneamente a tres puntos del líder, a la baja por lesión de Adriano se unirá la ausencia del sancionado Dani Alves. Sin Abidal, pues, Guardiola deberá improvisar una solución para los laterales.
El detalle Post-Partido: La banda izquierda
Guardiola volvió al 1-4-3-3 en el que una de las plazas del tridente ofensivo es para un teórico centrocampista. Se trata de una figura -ese cuarto centrocampista que parte desde la delantera- que el técnico ha perseguido desde sus inicios en el primer equipo. Primero con el fichaje de Hleb, después con Iniesta, pasando por Afellay o ahora Cesc. Durante muchos momentos de la temporada, este rol ha correspondido al de Arenys, pero por ejemplo en los enfrentamientos contra el Real Madrid, ha sido Iniesta quien ha ocupado el extremo izquierdo quedando Cesc en el interior. La misma disposición presentó el Barça el sábado.