Author: Albert Morén

Contar con la mejor generación de centrocampistas de la historia del fútbol español, también tiene sus consecuencias negativas. Cesc, Xavi e Iniesta seguramente pasen por ser los tres mejores interiores del mundo. Desde atrás llega empujando Thiago Alcántara, un talento enorme que ya ha sido titular en cuatro de los cinco partidos de Liga del Barça. También está Busquets, campeón del mundo con la selección nacional y titular indiscutible para Guardiola las dos últimas temporadas en el mediocentro del equipo. Mascherano para no limitarse a ser el recambio del de Badía, se ha redescubierto como defensa central, posición desde la cual goza de más protagonismo que en el centro del campo. Además esta Keita. Así pues, especialmente en esta línea del equipo, las plazas están muy caras. La exigencia es mucho mayor tanto para las futuras posibles incorporaciones como para los jóvenes del filial. Al Barça se le acumula el talento, y por eso, aunque desagradables, no deben extrañar situaciones como la vivida este verano con Oriol Romeu. Llegó el Chelsea de Villas-Boas que había perdido por lesión a Essien, el Barça no podía ofrecerle una plaza en la primera plantilla, y finalmente el futbolista fue traspasado al equipo de Londres. Las informaciones, no obstante, apuntan a que el club se ha reservado una opción de recompra después de las dos primeras temporadas de Romeu en el Chelsea. Así pues, ante la perspectiva de que el F.C.Barcelona pueda plantearse su recuperación dentro de dos años, entendemos que puede ser una buena iniciativa que, desde En un momento dado, sigamos las evoluciones de Oriol Romeu en su nuevo equipo.

Sólo tres días después del partidazo de Mestalla, el F.C.Barcelona se medirá a un Atlético de Madrid que gracias a un buen comienzo de Liga tanto por juego como por resultados, afronta con optimismo la temporada posterior a las bajas de Agüero, Forlán o De Gea. Los colchoneros estrenan entrenador, un Gregorio Manzano que busca resarcirse de su discreta primera etapa al frente del conjunto rojiblanco. Junto al técnico, fichajes ilusionantes como el turco Arda Turan, el que fuera estrella de la Bundesliga Diego Ribas y el máximo goleador de la pasada Europa League Radamel Falcao. Sin embargo, en este inicio de temporada, Manzano parece decidido a reforzar al equipo defensivamente con un trivote en mediocampo que acarrea que de entre Reyes, Turan, Diego y Falcao, uno deba ocupar una plaza en el banquillo. Sólo ante el Racing coincidieron los cuatro sobre el césped, con lo que el esquema viró a un 1-4-2-3-1 en el que Tiago Mendes y Mario Suárez quedaban como escuderos por detrás de la línea de tres mediapuntas. En el resto de partidos, el Atlético ha presentado un esquema 1-4-3-3 en el que la media se refuerza con la entrada del ex-zaragocista Gabi. Con el trivote, Manzano busca compactar al equipo, asegurarlo defensivamente y, a la vez, liberar de responsabilidades defensivas a los cracks de ataque, pues son los interiores los que acuden a banda a a las ayudas sobre su lateral y no el mediapunta.

Sorprendió Guardiola repitiendo el mismo 1-3-4-3 que ante Osasuna, con las únicas novedades de Keita por Thiago y Pedro por Villa en el extremo. También sorprendió a Emery, que había planteado un doble lateral izquierdo, como casi siempre que se mide al Barça de Guardiola, para tapar las subidas de Dani Alves. No obstante, lo que debía ser una medida defensiva, se convirtió durante la primera mitad en la principal amenaza ofensiva del Valencia.  Una y otra vez Alba y Mathieu atacaron en superioridad a Mascherano, obligando a la basculación de la zaga de tres y descubriendo las entradas al segundo palo.

El rombo en mediocampo:

  Es una opción emparentada con la expuesta en la anterior entrega en tanto que la entrada de Cesc en el once se produce en lugar de uno de los extremos que acompañan a Messi en ataque. Pero a diferencia de aquella, en esta ocasión no implica la reubicación de Iniesta en una posición en banda de ataque, sino la formación de un rombo en el centro del campo que aglutine al manchego con Fàbregas, Xavi y un mediocentro. Se trata de una alternativa que, además, permitiría suavizar el overbooking de centrocampistas de la plantilla y abriría la oportunidad a Thiago Alcántara de gozar de más minutos. Por contra, implicaría la suplencia de dos delanteros de entre Pedro, Villa y Alexis, con lo improbable de esto visto la inversión en el chileno y lo costoso de la decisión a nivel de gestión de vestuario. De todas formas, es una de las muchas alternativas que la llegada de Cesc Fàbregas ofrecerá a Guardiola a lo largo de la temporada para encarar los distintos escenarios que se le vayan presentando al equipo, y que a buen seguro el técnico aplicará en más de una ocasión.

Tras el retraso provocado por la huelga de futbolistas, para el primer rival del F.C.Barcelona en Champions, la liga empezó este fin de semana ante la Lazio de Roma. Allegri saltó con Abbiati en la meta, cuatro hombres en defensa con Abate y Antonini en los laterales, y Nesta junto a Thiago Silva en el centro de la zaga. Por delante un mediocentro -Ambrosini- y dos interiores -Gattuso y Aquilani-, Boateng como enlace entre la media y la delantera, y arriba Ibrahimovic y Cassano. 

Con el permiso de la llegada del Kun al Manchester City, el fichaje de Cesc Fábregas por el Barça ha sido el movimiento más importante del verano. Con su contratación, el F.C.Barcelona suma al actual campeón de Europa, uno de los candidatos a ser considerado el jugador más importante de la Premier League. Por si fuera poco, se trata de un futbolista formado en la filosofía futbolística culé, que casa a la perfección en el proyecto. Cuando hablamos de jugadores de esta envergadura, resulta obvio que su llegada influirá en el equipo de muchas maneras. No sólo Cesc se amoldará al equipo, sino que el juego del Barça también se adaptará al jugador, ya que esto le permitirá ser más fuerte. Las formas en las que Cesc puede encajar en el equipo de Guardiola, y sólo el paso de las jornadas nos descubrirá los planes de Pep respecto al jugador. Mientras tanto, podemos aventurarnos a plantear las diferentes opciones de que dispondrá el técnico y a esbozar las líneas básicas sobre la influencia y el papel de Cesc en cada una de ellas. Así pues, dedicaremos una serie de posts a analizar estas alternativas.

Si tu tienes el balón el otro no lo tiene. Esta sentencia de Cruyff a menudo desvirtuada hasta el ridículo por una valoración demasiado simplificada, resume una de las principales verdades del fútbol. No se trata de una sucesión de fases independientes, sino que en el juego todo fluye, cada situación influye sobre la situación posterior, y es quien domina el esférico quien controla estas situaciones. No quien atesora la posesión del mismo, sino quien manda sobre él, sea de manera directa o indirecta. Alves defenderá mejor si obliga al extremo a seguirle hasta su defensa; si Iniesta obliga a girar al mediocampo rival con un dribling, el Barça podrá desplegar una presión más eficaz; si Messi desordena al adversario recibiendo entre líneas, penalizará la futura transición del contrario; si Piqué planta la línea en mediocampo, los puntas rivales se verán obligados a jugar a 50 metros de Valdés...Atacar bien permite defender bien.

Llegaba la Supercopa, el primer título de la nueva temporada, con el precedente de los duelos entre F.C.Barcelona y Real Madrid de finales de la temporada pasada. En el recuerdo las actuaciones de Messi y Ronaldo, la solución de Pepe como interior, el duelo Di Maria vs. Dani Alves, el recurso del cambio de banda entre Pedro y Villa, las dudas que dejaron hombres tan importantes como Busquets o Özil, o la consolidación de Mascherano como una alternativa válida en el eje de la zaga. Muy lejos de esos partidos, esta Supercopa llegaba en plena preparación de ambos conjuntos -más castigado el equipo de Guardiola-, con la aceptación de ambos técnicos de que se trataba de un título de menor importancia, y con la duda sobre el estado físico de algunos jugadores claves. Así, el Barça saltó en la ida al césped del Bernabéu sin tres de sus hombres más determinantes en su mecanismo a la hora de iniciar el juego desde atrás. Sin Piqué -el central encargado de servir limpio el primer pase-, Xavi -el destinatario de ese servicio y el hombre encargado de administrar la base de la jugada-, ni Busquets -el jugador que complementa y da continuidad a esa función de Xavi-, el Barça se vio lastrado, de inicio, en una de las fases clave para desarrollar su juego.