Bayern Munich vs. Borussia Mönchengladbach: Guardiola lo volverá a intentar
El reto es tan estimulante como complejo. Y Guardiola, lejos de esquivarlo, le busca la mirada. No es sólo que llegue a un campeón de todo, porque eso no lo sabía antes de dar el sí a los alemanes, sino
Découpage: nº3
Découpage: Durante los años cuarenta, el mundo de la crítica de cine en Francia, con publicaciones como Paris-Cinéma y L’Avant-scène a la cabeza, se sirvió del término ‘découpage’, que hasta entonces aludía al guión técnico de una película, para designar el proceso a
Fútbol de despacho
La figura del secretario técnico es hoy en día habitual en la mayoría de equipos. Es difícil imaginarse a un club con una estructura moderna sin uno, tenga éste más o menos atribuciones. Hasta no hace tanto, sin embargo, no era tan normal. La estructura era vertical y personalista. El entrenador fichaba jugadores y el presidente entrenadores. El salto a la modernidad consistió en profesionalizar las entidades, dotarlas de una estructura que las haga funcionar casi solas y en las cuales, los directivos se encarguen de dirigir y no de ejecutar. Evitar las injerencias de no-profesionales.
Cuatro culpas para un fracaso
Cuando tu mayor promesa desde Leo Messi abandona el club, no hay lado positivo. Cuando, además, lo hace con signos de estancamiento y sin demasiadas oportuidades ni rendimiento, es pertinente profundizar más. En las temporadas que lleva en el primer equipo, Thiago Alcántara ha jugado poquito y, a sus 22 años, ha evolucionado más poquito todavía. Encontrar un único culpable seria simplificar las cosas. Eso pretendemos desarrollar en este artículo. No repartir las culpas y ver quien tiene más, sino tejer un mapa para aproximarnos a lo que ha sido el problema y que sirva para que no se vuelva a repetir. Cuando el fracaso es tan sonado, la culpa tiene varios padres. Todos son responsables. Veremos si todos salen perdiendo.
El filial y las cesiones
Al Barça nunca le han gustado las cesiones. No las ha contemplado como una etapa más del proceso de formación sino como un recurso para sacarse de encima problemas. Si faltan fichas y sobran jugadores, un par de cesiones solventan la ecuación. Parece que este año la cosa va a cambiar. De entrada, una cosa es evidente: al Barça se le acumula el talento en el filial, y la primera plantilla tampoco ofrece mucho espacio.
Marco Reus: Percusión entre violines
El central más bonito de Europa, un interior con cuerpo de mediapunta, un nueve con más juego que gol y un mediapunta exquisito llamado a reinar en el fútbol de mañana. El Borussia lo tenía todo para ser ese equipo de culto al que la gloria final le es esquiva por falta de competitividad y exceso de manierismo. Procedente del Monchengladbach, Marco Reus se unió este verano al equipo de Klopp para remediarlo. Marco baila al mismo son que el resto, pero a su vez, aporta la dosis de pragmatismo necesaria para un aspirante al cetro continental.
Cuatro tweets sobre el Barça-Bayern
1- El Barça de Tito duró hasta febrero. Ahí, tras los dos golpes (anímico y deportivo) el equipo deseó que terminara la temporada. 2- El cuerpo pide limpieza, pero recordad que el primer Barça de Guardiola sólo tiene 2 titulares nuevos.
El último regalo de Van Gaal
Muy pocos le han dado más al fútbol de nuestra época que Louis Van Gaal. Y no sólo por lo que fueron sus equipos mientras él los dirigió, sino por lo que dejó después. Sin ir más lejos, tres de los cuatro semifinalistas tienen, en mayor o menor medida, influencias del holandés. El tiempo que pasó con Mourinho en el cuerpo técnico del Barça, la admiración de Guardiola por su Ajax o sus años en Baviera, pueden rastrearse en la actualidad de Madrid, Barça y Bayern Munich. Pero más allá de esto, Van Gaal quedará como uno de los que más regalos nos ha dejado en forma de grandísimos jugadores. Todos nombres ineludibles del fútbol de los últimos años.
Seedorf, Davids, Overmars, los hermanos de Boer, Kluivert…
Xavi, Puyol, Víctor Valdés, Iniesta… -quizá Louis deba ser reconocido como otro de los padres de los éxitos de la selección española-.
Su última parada a nivel de clubs fue en Alemania, en el Bayern, y como no podía ser de otra manera, en el Allianz dejó otro regalo para el fútbol. Concretamente dos.
Hablar sólo del Bayern-Barça
Hoy va a costar. La tentación es abrirse la camisa y lanzarse a machacar. Y charcos en los que meterse hay muchos. No lo haremos. Básicamente porque no es momento. También porque es feo. Feo con jugadores, técnicos y afición. Ya habrá tiempo para recuperarse, celebrar la Liga, analizar situaciones y decidir. A lo largo de la temporada, en este blog ya hemos hablado de los problemas que pudiera tener el Barça, no hemos escurrido el bulto. Y lo retomaremos para analizar lo que ha sido la primera temporada de Vilanova. Pero hoy no lo haremos. No tras un partido así. Hoy toca cabeza fría aunque el cuerpo esté caliente. No sería justo. Hoy sólo hablaremos de lo que fue el Bayern de Múnich-Barça, ida de las semifinales de la Champions League de la temporada 2012-13.
La primera vez que lo vieron
La primera vez que lo vieron, parecía un niño. Destronado Ronaldinho, la llegada de Guardiola había supuesto que por primera vez el Barça era el Barça de Messi. De 10 a 10, como si con el dorsal se traspasase algo más que una camiseta, algo cercano a una leyenda. La primera vez que el Bayern de Múnich vio a Messi, el Barça no era campeón de todo, sino un equipo que, tras derrumbar el antiguo proyecto, entusiasmaba más que atemorizaba. La Liga española, por aquel entonces muy devaluada, no parecía piedra de toque suficiente para un conjunto que parecía una locura. La primera vez que el Bayern de Múnich vio a Messi, el argentino jugaba en banda derecha y oteaba la cifra de los 25 goles en Liga.
Aquella noche de abril, Leo nos anunció algo que después sería una constante en su carrera: cuanto más grande fuese la cita, mejor jugaría él. Y como aquel partido ante los alemanes era su mayor reto hasta la fecha, Klinsman y sus jugadores vieron emerger al monstruo que conoceríamos después. Exhibición, goleada y la sensación por parte de todos de estar ante un futbolista devastador. Sabiendo lo que sabemos a día de hoy, seguramente aquel fuese por primera vez Leo Messi.