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Bojan Krkic

"Todos los estilos son buenos, todos. Yo intentaré convencer a los jugadores, a toda la gente del vestuario, del estilo que siento. No puedo ganar sin transmitir aquello que siento, y siento lo que siento. Sé que éste es el

Ya bastante arrinconado en el papel de suplente una vez asentado el tridente atacante titular formado por El Shaarawy, Pazzini y Niang, ahora vuelve a Italia Mario Balotelli para ponerle las cosas aún más complicadas a Bojan. Para la Champions, y ante el Barça, no obstante, el delantero de Linyola puede tener reservado un inesperado papel protagonista. Puede ser el arma escondida de Massimiliano Allegri. El Milan ya no es aquel equipo pesado y veterano, a medio camino entre una clínica de recuperación y un cementerio de elefantes. El Milan actual corre. La renovación generacional está ahí, aunque el nivel no haya subido precisamente. Esto, que por lo general podría considerarse como algo positivo, en la eliminatoria que lo enfrentará al Barça quizá no lo sea tanto.

Ya habrá tiempo para hablar del terremoto Valdés. Cuando la niebla amaine y podamos vernos los pies. Lo que si diremos es que si para alguien ha sido positiva la bomba del cancerbero ese es Alexis Sánchez, que esquivará las portadas y debates sobre su casi cómica relación con el gol por un tiempo. El chileno, en la que debía ser la temporada de su consolidación, vive una situación de bloqueo. Esto no es nuevo. Nunca ha sido un goleador ni un definidor impecable. Más allá de la calidad, el gol se siente o no se siente, y por eso a jugadores de la talla de Iniesta se les hace la portería tan pequeña y otros como el Chicharito la ven como una piscina. Alexis no es lo uno ni lo otro. Es delantero y eso implica una cierta relación con la red, pero no un jugador de los que se pesan jornada tras jornada en el marcador. Sus puntos fuertes son otros, pero siempre los ha acompañado con un número aseado de goles. 

 

Temporada 2009-10. Jornada 35. Villarreal-Barça: 1-4

Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Maxwell; Busquets, Xavi, Keita; Pedro, Messi y Bojan.
La segunda temporada de Guardiola arrancó con un nombre propio, Zlatan Ibrahimovic. El sueco había llegado para sustituir a Eto'o, en un movimiento con el que Pep buscó un delantero más afín a plan. Criado en el Dream Team que tenía a Bakero como pivote de espaldas a portería, y fascinado por el Ajax de Van Gaal y los Litmanen, Kanu o Kluivert, no es difícil entender la decisión de Guardiola. Pasaron las semanas, y si bien Zlatan sumaba en ese juego de espaldas a portería que perseguía el técnico con su contratación, su juego penalizaba al equipo en otras áreas. El principal déficit del Barça con Ibrahimovic en el once, era la falta total de profundidad. Con Eto'o en el Inter y Henry desaparecido tras la final de Roma, Guardiola tuvo que buscar alternativas. Primero fue el descubrimiento de Pedro y más tarde la adopción del 4-2-3-1 como esquema de partida, con Xavi y Busquets en la base, Messi con libertad por detrás de Ibrahimovic, Pedro en banda derecha e Iniesta en la izquierda con Keita y Maxwell como alternativas a las constantes lesiones del manchego. Esto duró hasta la eliminación ante el Inter de Milán. Tras el partido ante los italianos, el Barça visitaba al Villarreal, a falta de cuatro jornadas para terminar la Liga, con la obligación de ganar los tres puntos ante la regularidad del Madrid de Pellegrini. Zlatan saltó del once y el equipo recuperó el 1-4-3-3. Bojan, hasta entonces prácticamente relegado a los partidos de Copa, se hizo con la plaza del sueco, y en ese final de Liga, seguramente firmó sus mejores partidos con la camiseta azulgrana.

Las dos últimas victorias en el Calcio deben llevar la tranquilidad a la Roma de Luis Enrique tras unos primeros pasos muy negativos en los cuales cabe contar, además, con la eliminación europea a manos del desconocido Slovan de Bratislava. Sin duda, los malos resultados iniciales no dibujaron el escenario ideal para dar tranquilidad a un nuevo proyecto que todavía debe tomar forma y encaje a las numerosas incorporaciones realizadas. Stekelenburg, Heinze, Kjaer, Jose Ángel, Gago, Pjanic, Osvaldo o Bojan Krkic, son algunos de los nombres que este verano han llegado al conjunto romano. El ex-azulgrana, en una operación peculiar más cercana a una cesión que a un traspaso, busca reencontrar en Italia la confianza perdida en sus últimas temporadas en el F.C.Barcelona.

Las necesidades del equipo de cara a la próxima temporada pasan por un central capaz de asumir con solvencia una plaza en el once titular y por un cerebro que permita doblar el rol que tiene Xavi en el equipo desde una plaza de titular. Si este análisis lo hubiésemos publicado antes del parón invernal, no obstante, hubiésemos mencionado una tercera necesidad, que en este caso afectaba no al grupo de titulares, sino al de complementos. Así, en los puestos de ataque, a principios de temporada el Barça contaba con tres titulares -Pedro, Messi y Villa-, un suplente -Bojan- y la alternativa de adelantar la posición de Iniesta. Caso aparte es el de Jeffren, pues aunque a priori no parece que por nivel le deba corresponder el papel de quinto delantero, sus continuas lesiones no le han permitido luchar por el puesto. Así pues, si como ha sucedido hasta el momento, uno de los atacantes no rinde como estaba previsto -este es el caso de Bojan- la presencia de Iniesta en el tridente atacante ya no responde a una cuestión de preferencias del técnico sino de obligación. Sin Cesc, Iniesta es más necesario en la posición de interior, pero al mismo tiempo es la primera solución a una ausencia de alguno de los tres delanteros. Por este motivo, pues, era necesaria la incorporación de un complemento atacante, de un jugador capaz de dar a Guardiola la alternativa de sobreponerse a la baja de un delantero y poder seguir contando con Iniesta en el interior.