Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Guardiola

iniestaBarça y Chelsea están a dos partidos de levantar su tercera o primera Champions League respectivamente, porque como dijo Miquel Ángel Nadal, las finales no se juegan, se ganan. Antes, de eso aguarda una semifinal durísima entre dos excelentes equipos inmersos en buenas dinámicas, una constelación de cracks por ambos lados y la magia de una competición especial. Imposible aventurarse con un pronostico en uno de los enfrentamientos más igualados que puede ofrecernos en fútbol europeo. A los mandos, un Pep Guardiola al que muy pocos esperaban ver aquí a principios de temporada y un Guus Hiddink que parece abonado al éxito, también a nivel de clubs. El fútbol europeo podrá revivir, pues, esos enfrentamientos entre el Chelsea de Mourinho y el Barça de Rijkaard que ya forman parte de la historia de la Champions, con momentos eternos como http://la%20sorpresa%20de%20'la%20gallina'%20Maxi/a,%20los%2020%20minutos%20en%20Stamford%20Bridge%20en%20que%20el%20Chelsea%20pasaba%20por%20encima%20del%20Barça,%20a%20type=<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ijR1WX2bLIo&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param>http://el%20baile%20de%20Ronaldinho%20delante%20de%20Ricardo%20Carvalho/a,%20a%20type=<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0QfSNFsY18w&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param>http://el%20duelo%20Messi-Del%20Horno/a%20o%20el%20a%20type=<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/jYTJpVvAGRs&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param>golazo de Lampard en el Camp Nou.

trioEl Barça alcanza la última y definitiva fase de la temporada en una posición privilegiada. Líder sólido de la Liga a seis puntos del segundo clasificado, a las puertas de unos cuartos de final de la Champions League bastante favorables y a la espera de disputar contra el Athletic de Bilbao la fina de la Copa del Rey. Le aguarda un calendario tremendamente exigente, pero el objetivo de los grandes equipos es el de aspirar, llegado el tramo final, a sufrir este ritmo ya que esto significa que el trabajo a lo largo de la temporada ha sido bueno, puesto que ha permitido llegar vivo al desenlace de todas las competiciones. Para abrir boca, a los hombres de Pep Guardiola les esperan los cuartos de final de la Champions League ante el Bayern. A priori los culés parten como claros favoritos, no sólo por las distintas dinámicas con las que llegan al choque ambos conjuntos, sino porque en la comparativa de ambas plantillas, el nivel de los azulgranas es sustancialmente superior. No obstante, se trata de unos cuartos de final de la Champions, y a estas alturas ningún rival es fácil. Además, que la vuelta se dispute en Alemania permitirá al Bayern soñar con dar la vuelta a la eliminatoria en casa encerrando al Barça en su área y buscando el aplastamiento por físico, a poco que el partido de ida no cierre la eliminatoria. No en vano, ya sentenció Lineker que "el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania".

etoAprovechando el parón de selecciones y la tregua que éste ofrece antes de entrar de lleno en un calendario criminal, en el que deberemos atender al desenlace de la Liga, la disputa de la final de la Copa del Rey y al seguimiento de las diferentes eliminatorias de la Champions League, hoy nos proponemos concluir la serie de artículos iniciada a principios de febrero, sobre la planificación del F.C.Barcelona 2009-10. Para ello, una vez analizadas las demarcaciones que a nuestro entender precisan de alguna incorporación, es momento de atender un caso particular dentro de la configuración de la plantilla azulgrana, el futuro de Samuel Eto'o. Tras ser declarado transferible el pasado verano a la llegada de Guardiola, actualmente la situación de indefinición que vive Eto'o, responde más a cuestiones contractuales que deportivas, aunque esta apreciación no debe ser formulada de forma categórica, ya que el factor deportivo, sin ser el factor clave de la situación, si puede resultar un condicionante, como trataremos de descubrir a lo largo del post. Esta temporada, el factor que puede provocar la salida del delantero camerunés de la plantilla culé es que su contrato finaliza el 30 de junio de 2010, o lo que es lo mismo, si Eto'o no renueva su compromiso con el Barça, podría abandonar el club al final de la próxima temporada sin que el F.C.Barcelona ingrese ninguna cantidad. Así pues, ésta es una posibilidad que el club no debería plantearse ya que con un futbolista del peso y cotización de Eto'o las únicas soluciones deben ser, o bien la renovación del contrato actual que prolongue la duración del mismo, o, por doloroso que resulte a nivel deportivo, la venta del futbolista este mismo verano.

Después de que en las últimas semanas el equipo no haya ofrecido demasiadas buenas sensaciones, al Barça se le presenta la eliminatoria de octavos ante el Lyon como la manera perfecta de centrar la mente en otra competición y no obcecarse en los últimos tropiezos ligueros. La Champions siempre es un competición diferente que, aunque únicamente sea por el formato de eliminatorias, poco tendrá que ver con el torneo doméstico. En Champions entran en juego nuevos elementos que los equipos deben saber manejar para lograr seguir superando rondas y conseguir el objetivo que todos persiguen, alcanzar la final en Roma. En este enfrentamiento de octavos de final el bombo deparó al Barça un rival nada sencillo, si bien es cierto que el sorteo podía emparejarlo con equipos de la entidad del Inter o el Chelsea. El Olympique desde hace unos años se ha convertido en un fijo en esta competición y, aunque su potencial en los últimos años ha mermado considerablemente, garantiza competitividad, una atractiva propuesta futbolística y la presencia en el once de jugadores de gran calidad. Ya no están los Essien, Diarra, Abidal o Malouda, pero el técnico francés contará con hombres como el central Cris, Toulalan, Grosso, el eterno Juninho o el crack del equipo y uno de los futbolistas con mayor potencial del fútbol europeo, Karim Benzema. A estos hombres, el Lyon ha sumado esta temporada nombres como los de Lloris, Makoun, Pjanic o Ederson, formando así una plantilla de plenas garantías capaz de amargarle la noche a cualquier equipo de Europa.

Llega febrero y concluye el período que permite a los equipos incorporar nuevos futbolistas a sus plantillas, verano se vislumbra lejísimos y hablar a estas alturas de la planificación de la próxima campaña puede parecer precipitado. No obstante, una planificación de calidad debe realizarse con tranquilidad, sin prisas y sobre todo desde el análisis, huyendo de los juicios provocados por los resultados finales del equipo. De aquí al final pueden suceder muchas cosas, un detalle o una jugada aislada puede dejar al Barcelona fuera de la Champions frente al Lyon, una mala noche y alguna baja destacada, alejarlo de la final de la Copa del Rey...pero la realidad del equipo será la misma que se ha visto en los últimos meses. De la misma forma, la secretaría no debe guiarse por los extraordinarios resultados obtenidos hasta la fecha. El camino es el análisis y el estudio objetivo. La temporada que viene los rivales se reforzaran para batir al Barça si, como todo parece indicar, termina conquistando el campeonato doméstico, por lo que una buena planificación será aquella que persiga detectar las carencias del equipos y sus principales campos de mejora dejando de lado para lograrlo, por una vez en el mundo del fútbol, el resultado final.

En su presentación como nuevo técnico del F.C.Barcelona, Pep Guardiola decía ser consciente de que en un gran club un entrenador no puede pedir tiempo, ya que pese a que todo proyecto necesita un período de crecimiento hasta llegar a su madurez, el día a día en un club grande es muy exigente obligando al equipo a sumar de tres en tres cada fin de semana. Con esta premisa, Pep Guardiola empezó a construir un equipo que garantizase resultados a corto plazo, potenciando sus puntos fuertes, disimulando sus debilidades y tratando de sacar el máximo rendimiento a todas las piezas. El objetivo de esta temporada era el de conseguir crédito, que el equipo transmitiese buenas sensaciones que se ganasen a un entorno que venía de dos años muy convulsos, y a final de temporada estar en la pomada en la lucha por los títulos. El Barça, en el primer año de Pep, debía volver a ser competitivo y poco a poco ir creciendo para edificar las bases de un nuevo proyecto campeón a la altura del de Frank Rijkaard que le precede. El crecimiento más importante deberá producirse a lo largo de la próxima temporada, pero Guardiola se ha encontrado con un regalo en forma de tiempo que puede acelerar el proceso. Los once puntos de ventaja en Liga respecto al segundo clasificado pueden permitir al técnico azulgrana adelantar los tiempos al crecimiento del equipo y aprovechar este margen para abordar determinados campos de mejora.

Quedan poco más de 24 horas para que el silbato del árbitro marque el inicio del partido más esperado de lo que llevamos de temporada. Ayer nos detuvimos en el planteamiento que posiblemente presente Juande Ramos para vencer a los pronósticos que sitúan a su equipo como el claro derrotado. Hoy, por su parte, trataremos de abordar la labor de Pep Guardiola, que tendrá la difícil misión de preparar un partido que no tiene porqué reflejar la distancia real entre ambos conjuntos, en el que todos dan al Barça como claro ganador y donde las apuestas se encaminan más a saber la diferencia de goles a favor de los azulgranas que en el signo del resultado final. En este sentido, uno de los méritos de Guardiola será el de encontrar el punto de activación justo, evitar triunfalismos pero huir también de planteamientos que disparen las revoluciones de los jugadores. Es por eso que Pep, al contrario de la opinión de parte de la prensa y afición, no pasará el video del partido en el Bernabéu de la pasada temporada. Todos los jugadores que estuvieron esa noche sobre el césped tienen bien presente lo que ocurrió y declaraciones como las de Márquez, Henry o Puyol reconociendo que aquel partido fue el peor momento de su carrera, dejan patente que lo que ahí sucedió nadie lo ha olvidado.

Segundo puerto de montaña tanto para azulgranas como para valencianistas ya que ambos equipos ya se han visto las caras con el Sevilla de Manolo Jiménez. Separados por cinco puntos, primero y tercero en la clasificación, nos encontramos a dos equipos que ejemplifican como pueden cambiar las cosas en el mundo del fútbol en apenas unos meses. Si echamos la vista atrás y nos trasladamos al final de la pasada campaña, nos encontraremos a dos equipos rotos, a años luz del rendimiento que se les suponía, con un clima social tenso y una situación institucional complicada. Pasados unos meses, y aunque en alguno de los casos la paz social e institucional todavía no es completa, los proyectos de Barça y Valencia avanzan de manera firme mostrando buenas sensaciones y alcanzando un rendimiento que irremediablemente ha conseguido renovar la ilusión de las aficiones. En ambos casos, capitaneando la nave dos técnicos jóvenes, profesionales, modernos, inteligentes y sobretodo apasionados: Pep Guardiola y Unai Emery, posiblemente las claves para explicar el cambio radical que han experimentado sus equipos, y unos firmes soportes sobre los que edificar unos nuevos proyectos deportivos.

Certificado el pase a octavos como primero de grupo y con la Copa apartada hasta enero, el Barça afronta la fase decisiva de la primera vuelta de la Liga partiendo como líder de la clasificación, pero lo que es más importante, con una dinámica tremendamente positiva. Su particular Tourmalet comenzará con la visita al Sánchez Pizjuán, donde esperará un Sevilla que ya tuvo que vérselas con el Valencia en la última jornada. Primero y quinto en la tabla, separados por cinco puntos, ambos conjuntos afrontan esta temporada con el objetivo de arrancar unos nuevos proyectos que estén a la altura de los que les han precedido. Dos equipos por ensamblar, muchas caras nuevas y conceptos novedosos aportados por ambos técnicos, y por si fueran pocos los paralelismos, dos bajas importantes que afectan a dos de los jugadores más determinantes en el ataque, Navas e Iniesta. Se prevé, pues, un partido muy igualado en que ambos equipos podrán medir su potencial ante un rival de verdadera entidad. Como ya hemos visto con otros equipos de la Liga, el paso por el Tourmalet, y sobretodo la reacción posterior a éste, puede dejar muy tocado al equipo, y para Sevilla y Barça, una mala racha en estos partidos puede significar perder de vista la cabeza de la clasificación.

A lo largo de esta serie en que perseguíamos el objetivo de diseccionar los entresijos del nuevo proyecto de Pep Guardiola, nos hemos detenido ya en nueve de las once posiciones que conforman el equipo. En la primera, nuestro objeto de análisis fue la banda derecha, le siguió el triangulo defensivo y la anterior entrega se centró en el funcionamiento de la banda izquierda. Así pues, en esta última entrega llega el turno para las dos demarcaciones que conforman el inicio y el final de cualquier alineación, el portero y el guardameta. Dos de las posiciones más determinantes para un equipo, las que intervienen directamente en los goles y en el marcador y, por lo tanto, las que en gran medida marcan el éxito o el fracaso de un proyecto. Por ello, a menudo son las posiciones más controvertidas y al entorno de las cuales giran más debates. No obstante, el objetivo del artículo no es el de valorar el nivel de los jugadores que las defienden, sino las especificidades que dichas demarcaciones requieren dentro del sistema que Pep Guardiola está diseñando para su nuevo Barça.