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Guti

Dos equipos en situaciones diametralmente opuestas, realidades futbolísticas muy alejadas, aficiones antagónicas en cuanto a ilusión y dos dinámicas que nada tienen que ver la una con la otra. A priori, el signo en la quiniela estaría claro, pero eso no sería un clásico entre Barça y Madrid. El clásico, el partido por antonomasia de nuestra liga en que se enfrentan los dos conjuntos más grandes de la historia de la competición y dos de los equipos más admirados y laureados a lo largo de la historia del balompié, siempre es un choque especial donde se congelan las circunstancias de cada equipo, se renueva el entusiasmo de la grada y el fútbol adquiere su cara más mágica deparando encuentros de sorprendente desenlace y fuera de toda lógica. No hay duda de que el Barcelona afronta el choque como el máximo favorito gracias al crédito que por juego y resultados ha cosechado hasta le fecha, pero en frente no habrá un rival cualquiera, sino que esperará un Madrid herido, más inestable imposible pero con la necesidad de reclamar su condición de aspirante al título. Una victoria culé alejaría a los blancos a doce puntos, una distancia que pese a que todavía queda más de una vuelta por jugarse, visto lo que han ofrecido unos y otros en lo que llevamos de temporada, se presume muy difícil de recuperar. En cambio, de dar la campanada en el Camp Nou, el Madrid recortaría hasta los seis puntos -con el partido de la segunda vuelta en el Bernabéu aún pendiente-, volvería a activar la dinámica positiva, se renovaría la ilusión del madridismo y el proyecto de Junade Ramos recibiría una inyección tremenda.

alves_robinhoLlegados a la fase decisiva de la Liga, cada partido resulta clave en un campeonato con todo por decidir. Ni las posiciones de descenso, ni la zona UEFA, ni los puestos de Champions, ni el campeón de Liga, parecen, hoy por hoy, tener un dueño claro. En la pelea por los primeros puestos de la tabla, el enfrentamiento entre el Real Madrid y el Sevilla que nos ofrece esta jornada, puede dar otra vuelta de tuerca a la competición. En el Santiago Bernabeu se darán cita, por un lado, un Madrid líder durante gran parte de la competición, pero que en lo que va de año, ha ofrecido un rendimiento realmente pobre, cayendo en octavos de final de la Champions League ante la Roma y reduciendo la ventaja de nueve puntos sobre su principal perseguidor, el F.C.Barcelona, que solamente el mal momento que atraviesa el equipo culé, hace que los blancos aún tengan margen de maniobra. En frente estará el Sevilla que después de una temporada un tanto irregular, marcada sin lugar a dudas por la trágica muerte de Antonio Puerta y la salida precipitada de Juande Ramos al Tottenham, en este sprint final, parece engancharse a la pelea por los puestos que dan acceso a disputar la próxima edición de la Champions League. En este contexto, pues, el partido del Bernabeu es un partido señalado para ambos conjuntos ya que, por un lado, en caso de un pinchazo del equipo de Schuster unido a una victoria del Barça ante el Betis, dejaría la lucha por el liderato en una distancia de uno o dos puntos, que confirmaría que el partido que decidirá el próximo campeón será el clásico del Bernabeu, mientras que en el caso de un tropiezo del Sevilla, tras caer la última jornada en casa contra el Atlético de Madrid, podría ver como se aleja de los puestos de cabeza quedando a ocho puntos de las plazas de Champions.

schusterAyer al mediodía, en rueda de prensa, Bernd Schuster interrogado por los posibles errores en la planificación de una plantilla que en lo que va de año parece sacar a la luz todas sus limitaciones, remitió a los periodistas a final de temporada, cuando, según el entrenador alemán, debe valorarse tanto al equipo como a los jugadores. Si las declaraciones del técnico no responden únicamente a una válvula de escape de la presión de los periodistas, sino que se trata del planteamiento real a la hora de trabajar de la secretaría técnica, las cosas en la entidad blanca no se estarán haciendo bien. Es cierto que los títulos se levantan a final de temporada, pero la llave del éxito de un equipo es el buen trabajo durante el verano, para lo que es indispensable haber analizado y trazado la estrategia en materia de fichajes, meses antes, en los primeros meses del año. No hablamos de fijarse metas en futbolistas concretos, sino de detectar los campos de mejora y dibujar los perfiles que necesita el equipo. De este modo, desde el mes de enero, EUMD empezó a preparar una serie de posts en los que abordar la planificación del Real Madrid de cara a la próxima temporada, a partir del cual, detectamos la necesidad de la incorporación de un crack desequilibrante en ataque, perfil en el cual propusimos el nombre de Diego Ribas, o de un lateral zurdo (o de un central dependiendo de la demarcación en que pensemos alinear a Heinze). En el post actual, el objeto de análisis será la línea de medios blanca, la cual, presenta su mayor debilidad en un claro déficit de jugadores creativos. Ya la pasada temporada apuntamos que una de las prioridades en materia de fichajes debía dirigirse hacia la contratación de un centrocampista organizador, que no dejara toda la responsabilidad de vertebrar el juego ofensivo del equipo en el intermitente Guti. La solución de la secretaría técnica para cubrir este perfil fue la contratación del holandés Sneijder, un futbolista que ni mucho menos reunía las características para defender con solvencia este rol. El ex del Ajax es un interior de recorrido, presión, profundidad y llegada a gol, pero que con el balón en los pies no tiene ni la creatividad ni la lectura del partido suficiente como para ejercer de organizador del Madrid. Así pues, una temporada más, la dirección deportiva deberá abordar la contratación de un director de orquesta para el juego merengue. Éste, a la vez, será el encargado de equilibrar un centro del campo muy polarizado entre el centrocampista defensivo -Diarra- y el ofensivo -Guti-, y ejercer de puente entre ambas fases del juego.

barça vs madridPocos partidos en el mundo suscitan el interés mediático y desatan la pasión del aficionado como un enfrentamiento entre el F.C.Barcelona y el Real Madrid. En el siguiente post, que por cuestiones de extensión estará dividido en dos partes, trataremos, pues, de centrarnos en los aspectos meramente futbolísticos del partido, tratando de diseccionar los planteamientos de ambos conjuntos y su estrategia de juego, a la vez que realizaremos alguna propuesta que, a nuestro modo de ver, abriría nuevas opciones de éxito para alguno de los dos equipos. De este modo, en este primer capitulo del análisis de clásico, nos centraremos en el estudio del planteamiento ofensivo de Real Madrid y en cómo puede ser contrarrestado por la defensa azulgrana.