Circuito desconectado
Como ya sucediera la pasada temporada desde que Esteban Vigo con el Hércules en el Camp Nou derrotara al equipo de Guardiola, los rivales del Barça, este curso, vuelven a emplear la estrategia de regalarle las bandas. El azulgrana no es un equipo de centros desde el costado buscando a un nueve poderoso en el juego aéreo. Salvo Keita, apenas tiene jugadores capaces de imponerse por alto en el interior del área. Además, sus hombres clave se concentran en el carril central desde que Messi centrara su posición para que su influencia sea mayor, por lo que regalando las bandas, los rivales pueden acumular sus esfuerzos en defender el zona central. Seguro que Guardiola tenia eso en mente cuando planificó el fichaje de Alexis Sánchez, pero el chileno vio frenada su adaptación al equipo por la lesión que sufrió ante la Real Sociedad en Anoeta.
A.C.Milan vs. F.C.Barcelona
Tras dos supercopas con el equipo prácticamente en pretemporada, el enfrentamiento contra el Milan del próximo miércoles en el que ambos conjuntos se disputarán la importantísima primera plaza del grupo, será la primera final de la temporada para el F.C.Barcelona. Pese a tener el pase a octavos en el bolsillo, la primera plaza puede resultar decisiva para el futuro del equipo en la competición, pues además de evitar a los, a priori, rivales más peligrosos, permite contar con el factor campo a favor, y eso, hablando del Camp Nou, puede ser un factor determinante a su favor.
El equipo de Guardiola partirá con la ventaja de que un empate ante el Milan le serviría para seguir liderando el grupo y rubricar ese primer puesto en casa ante el Bate Borisov. No obstante, difícilmente veremos adoptar a los azulgarnas un papel distinto al que desarrollan normalmente, es decir, saldrá a mandar y a hacerlo desde el balón. Por eso, y desde la aceptación de que parte en inferioridad, no sería extraño que sobre el papel el Milan repitiese planteamiento respecto al partido de la primera vuelta y esperase al Barça, tratando, eso sí, de desarrollar ese planteamiento de manera más eficaz para no depender de la suerte para sobrevivir, y esperar a entrado el segundo tiempo para asumir mayores riesgos si fuese necesario.
La situación de Fontás
En el anterior post analizamos la situación en el equipo de Thiago Alcántara, uno de los dos futbolistas que esta temporada han ascendido a la primera plantilla procedentes del filial. El otro es Andreu Fontás, un central con un potencial, a priori, notablemente inferior al del hispano-brasileño, pero que además se encuentra con un escenario que le pone muy difícil lograr el objetivo de conseguir un sitio en la plantilla. Fontás es un central zurdo, perfil líbero que destaca más con balón que sin él, mejor en la colocación que en la corrección por físico y que tiene su principal laguna defensiva en lo lento de su giro.
La pasada campaña se erigió como uno de los líderes del excelente Barça Atlétic de Luis Enrique, y demostró ser el futbolista joven más hecho. Su etapa de formación había concluido, y además, el talento que se iba acumulando en la demarcación desde categorías inferiores, aconsejaba dejar paso. Dar un mayor peso a futbolistas como Bartra o Muniesa y abrir la puerta a un Sergi Gómez que ya no podía seguir en el juvenil.
Como añadido, la situación del primer equipo parecía propicia. Las bajas de Márquez, Chygrynskiy y Touré la anterior temporada sólo se habían respondido con la polivalencia del 'Jefecito' Mascherano y la reconversión de un Abidal que debía volver al lateral izquierdo. El grupo de los "titulares" contaba con cuatro centrales competitivo, pero en la plantilla sólo había dos centrales naturales. Parecía el escenario indicado para promocionar a un canterano, con la responsabilidad de las grandes citas recayendo sobre otros compañeros, y una rendija por la cual asomar en los duelos de menor exigencia. Una ausencia de uno de los centrales titulares, le aseguraba, por lo menos, un lugar en el banquillo de suplentes.
El detalle Post-Partido: La ocupación del área
Mover el balón más rápido que nunca, hacerse con el esférico en un partido en el que ambos equipos lo iban a querer del minuto uno al noventa. Esa fue una de las ideas repetidas por Guardiola en la previa del partido de San Mamés y se tradujo en la coincidencia en el once de Busquets, Xavi, Cesc e Iniesta, cuatro campeones del mundo, cuatro peloteros. Sólo Thiago quedaba fuera del equipo titular, pues Guardiola volvió a repetir defensa de cuatro fuera de casa.
Juntar superioridades por dentro para mover rápido, encontrando líneas de pase a varias alturas y castigando la transición ataque-defensa del Athletic. Para potenciar esta superioridad por dentro, Guardiola volvió a echar mano de Adriano en la posición de extremo izquierdo, estirando hacia la orilla al sistema defensivo de los de Bielsa. Sin Pedro lesionado y con un Alexis adquiriendo ritmo después de semanas de ausencia, el brasileño pasó por delante del Guaje Villa, pues mientras Adriano permite ese juego fijo en banda, el asturiano es un futbolista de diagonal hacia el centro que podría arrastrar hacia el interior a los defensores exteriores del rival. El objetivo era eliminar soldados para la batalla que se disputaría en el carril central.
El Athletic de Bielsa…y Muniain
Caparrós puso las bases, hizo crecer a jugadores como San José, Javi Martínez o Llorente, como en su día hizo con Alves, Navas o Baptista, pero al igual que el Sevilla en su día con Juande Ramos, el Athletic de Bilbao ha decidido entregar el equipo a un nuevo técnico para que conduzca al proyecto un paso más allá. Ernesto Valverde seguramente era la opción más lógica, pero la nueva junta directiva encabezada por Josu Urrutia apostó por un técnico más especial, Marcelo Bielsa. Un loco, un genio...un técnico complejo y difícil, pero sin duda apasionante.
Su última aventura fue la selección chilena de Alexis Sánchez, Isla o Arturo Vidal, que en el pasado Mundial pasó como segunda en el grupo de España y tuvo la mala suerte de encontrarse a Brasil a las primeras de cambio. Era una de las selecciones llamadas a animar la cita mundialista. El combinado de Bielsa solía alternar entre el 1-3-3-1-3 y el 1-2-3-2-3 que ante situaciones de mayor exigencia terminaba por convertirse en 1-4-3-3 o 1-4-1-4-1.
Ese precisamente es el sistema que viene adoptando el Athletic en el que la línea de 4 en defensa se ha asentado para tratar de dar una mayor seguridad defensiva respecto a las situaciones en que los dos laterales/volantes se sumaban a la vez a la línea de medios. Esa fragilidad defensiva está siendo la principal nota negativa del equipo en lo que llevamos de temporada. En ese 1-4-3-3 que termina siendo 1-4-1-4-1, junto al mediocentro -Javi Martínez- no se sitúan dos interiores, sino que los dos hombres que completan el triángulo actúan como mediapuntas. En el momento de la pérdida, pues, el equipo queda partido en dos y si el rival logra superar la primera presión, hasta 5 jugadores del Athletic quedan desactivados por delante de la línea del balón. Queda un latifundio para Javi Martínez y la posible anticipación de los laterales, eliminando así la posibilidad de plantear una presión sobre el conductor que permita adelantar la defensa. La defensa recula, y sin presión sobre el jugador que conduce, el rival llega muy fácil a las inmediaciones del área de Gorka.
Isaac Cuenca, el más extremo de todos
Desde que Guardiola está al mando del equipo, el contar con una plantilla corta ha sido la norma. Mayor facilidad para repartir minutos y evitar que algún jugador se sienta apartado, homogeneización de niveles para evitar relajación en los teóricos titulares y la posibilidad para los jóvenes del filial de ver siempre la puerta del primer equipo abierta. El nivel de éstos, además, es una garantía para el cuerpo técnico, que sabe que si los necesita, los jóvenes responderán. Busquets, Pedro, Fontás, Thiago, Dos Santos, Sergio Roberto, Bartra, Muniesa, Montoya...
Un Sevilla que quiere volver a ser grande
Pese a que el mal momento de sus competidores permitió al Sevilla mantenerse en posiciones de Champions, lo cierto es que desde el final de la etapa de Juande Ramos en el banquillo hispalense, la nota predominante en el equipo andaluz han sido las dudas, la irregularidad y un evidente empobrecimiento futbolístico. La apuesta por los técnicos y por unos jugadores que debían reemplazar a los pilares del histórico equipo que logró -entre otras- dos copas de la UEFA, no dio el resultado esperado. Esta temporada, no obstante, parece que el Sevilla si ha dado con la tecla con la elección de Marcelino García Toral como encargado de dirigir al equipo. Con contrincantes de la talla del consolidado Valencia de Emery, el ilusionante Atlético de Madrid de Diego o Falcao, la llegada de Bielsa a Bilbao, la aparición del Málaga o lo que queda del Villarreal, da la impresión que no había mejor momento para apostar fuerte por volver a construir un proyecto grande.
La recompensa del gol
Las dos últimas victorias en el Calcio deben llevar la tranquilidad a la Roma de Luis Enrique tras unos primeros pasos muy negativos en los cuales cabe contar, además, con la eliminación europea a manos del desconocido Slovan de Bratislava. Sin duda, los malos resultados iniciales no dibujaron el escenario ideal para dar tranquilidad a un nuevo proyecto que todavía debe tomar forma y encaje a las numerosas incorporaciones realizadas. Stekelenburg, Heinze, Kjaer, Jose Ángel, Gago, Pjanic, Osvaldo o Bojan Krkic, son algunos de los nombres que este verano han llegado al conjunto romano. El ex-azulgrana, en una operación peculiar más cercana a una cesión que a un traspaso, busca reencontrar en Italia la confianza perdida en sus últimas temporadas en el F.C.Barcelona.
Los primeros pasos de Oriol Romeu en el Chelsea
Contar con la mejor generación de centrocampistas de la historia del fútbol español, también tiene sus consecuencias negativas. Cesc, Xavi e Iniesta seguramente pasen por ser los tres mejores interiores del mundo. Desde atrás llega empujando Thiago Alcántara, un talento enorme que ya ha sido titular en cuatro de los cinco partidos de Liga del Barça. También está Busquets, campeón del mundo con la selección nacional y titular indiscutible para Guardiola las dos últimas temporadas en el mediocentro del equipo. Mascherano para no limitarse a ser el recambio del de Badía, se ha redescubierto como defensa central, posición desde la cual goza de más protagonismo que en el centro del campo. Además esta Keita.
Así pues, especialmente en esta línea del equipo, las plazas están muy caras. La exigencia es mucho mayor tanto para las futuras posibles incorporaciones como para los jóvenes del filial. Al Barça se le acumula el talento, y por eso, aunque desagradables, no deben extrañar situaciones como la vivida este verano con Oriol Romeu. Llegó el Chelsea de Villas-Boas que había perdido por lesión a Essien, el Barça no podía ofrecerle una plaza en la primera plantilla, y finalmente el futbolista fue traspasado al equipo de Londres. Las informaciones, no obstante, apuntan a que el club se ha reservado una opción de recompra después de las dos primeras temporadas de Romeu en el Chelsea. Así pues, ante la perspectiva de que el F.C.Barcelona pueda plantearse su recuperación dentro de dos años, entendemos que puede ser una buena iniciativa que, desde En un momento dado, sigamos las evoluciones de Oriol Romeu en su nuevo equipo.
Manzano y su nuevo Atlético
Sólo tres días después del partidazo de Mestalla, el F.C.Barcelona se medirá a un Atlético de Madrid que gracias a un buen comienzo de Liga tanto por juego como por resultados, afronta con optimismo la temporada posterior a las bajas de Agüero, Forlán o De Gea. Los colchoneros estrenan entrenador, un Gregorio Manzano que busca resarcirse de su discreta primera etapa al frente del conjunto rojiblanco. Junto al técnico, fichajes ilusionantes como el turco Arda Turan, el que fuera estrella de la Bundesliga Diego Ribas y el máximo goleador de la pasada Europa League Radamel Falcao.
Sin embargo, en este inicio de temporada, Manzano parece decidido a reforzar al equipo defensivamente con un trivote en mediocampo que acarrea que de entre Reyes, Turan, Diego y Falcao, uno deba ocupar una plaza en el banquillo. Sólo ante el Racing coincidieron los cuatro sobre el césped, con lo que el esquema viró a un 1-4-2-3-1 en el que Tiago Mendes y Mario Suárez quedaban como escuderos por detrás de la línea de tres mediapuntas. En el resto de partidos, el Atlético ha presentado un esquema 1-4-3-3 en el que la media se refuerza con la entrada del ex-zaragocista Gabi. Con el trivote, Manzano busca compactar al equipo, asegurarlo defensivamente y, a la vez, liberar de responsabilidades defensivas a los cracks de ataque, pues son los interiores los que acuden a banda a a las ayudas sobre su lateral y no el mediapunta.