Los deberes de Juande Ramos:
Llegado el parón navideño es el momento para que los entrenadores se detengan a analizar la situación de sus equipos, evalúen y fijen nuevos objetivos a conquistar, y diseñen una estrategia para lograrlo. En los casos en los que el trabajo a lo largo de los primeros meses de competición se ha traducido en buenos resultados, deberán tratar de seguir la misma línea, fomentando las dinámicas que han hecho posible el éxito y fortaleciendo las estructuras sobre las que éste se ha sustentado. A la vez, gracias al margen de maniobra que da la confianza por los buenos resultados, será el momento de marcarse nuevas consecuciones tanto a nivel individual como colectivo que permitan crecer en lo futbolístico al grupo en su conjunto. En el lado contrario, en los casos en que el rendimiento del equipo no ha sido el deseado, es el momento tanto de analizar las causas como de encontrar soluciones, e incluso dependiendo de las circunstancias, cabe la posibilidad de que éstas obliguen a reconsiderarse los objetivos marcados al inicio de temporada.
Este es el caso del Real Madrid. El equipo merengue, a doce puntos de la cabeza de la clasificación -faltándole aún el partido ante el Villarreal para completar el Tourmalet- y fuera de la Copa del Rey, se encuentra con que la Champions es posiblemente la única tabla de salvación, si no para la temporada, si para la junta directiva y veremos si para el nuevo técnico. El nuevo objetivo del equipo blanco, pues, debe ser llegar lo más lejos posible en la máxima competición europea, ya que imaginarse a un Madrid fuera de la lucha por los títulos desde febrero, es encontrarse a una institución a la que la temporada se le puede hacer muy larga, con un clima prácticamente insostenible y un referéndum a la figura del presidente en cada partido disputado en casa. Así pues, el poder alargar la participación en Champions lo máximo posible, serviría para ofrecer al aficionado algo con lo que ilusionarse y continuar remando a favor.
Real Madrid: desarrollo de soluciones.
Mismos problemas pero diferente resultado. La victoria contra el Recreativo no debe variar el planteamiento del cuerpo técnico, que no es otro que el de dar la vuelta a una dinámica tremendamente negativa. Como comentamos en el artículo anterior, la situación real del equipo no responde al catastrofismo que flota en el entorno blanco, pero si es cierto que como resultado de la pérdida del futbolista que vertebraba todo el juego del equipo, el Madrid debe vivir un proceso de refundación, debe crear un nuevo equipo. Para lograrlo, lo que precisa el cuerpo técnico es, sobretodo, tiempo, algo que hoy por hoy no puede pedir ya que la convulsión institucional del Madrid hace que se exijan resultados de manera inmediata sin dejar lugar a un proceso mediante el cual Schuster pueda volver a ensamblar las piezas y confeccionar un nuevo equipo que viva más allá de los automatismos que definieron al equipo con Robinho. Puesto que esta vía es utópica, no nos detendremos en ella por el momento y, en todo caso, a final de temporada, cuando encaremos la planificación merengue, de ser necesario ya abordaremos las líneas maestras en la construcción del nuevo proyecto.
No obstante, ahora mismo el objetivo de Schuster y su cuerpo técnico debe ser buscar el rendimiento inmediato, por lo que lo más recomendable es que manteniendo la estructura básica y el funcionamiento del Madrid de la pasada temporada, introduzca las variaciones que equilibren la marcha de Robinho. Evidentemente es una solución "parche", pero Schuster no puede aspirar a mucho más ya que la situación del técnico alemán es la de vivir al filo de la navaja, y lo más recomendable para lograr resultados de manera inmediata es reproducir el patrón de juego al que los jugadores ya están habituados.
Incendio en el Real Madrid:
Seguramente Calderón y Mijatovic esperarán a pasar el Tourmalet antes de destituir a Schuster, ya que una serie de malos resultados contra los equipos importantes de la competición puede dejar sin crédito al nuevo técnico prematuramente, no obstante, parece difícil augurar un futuro a la relación de Schuster con el Real Madrid, y el partido del sábado en Zorrilla puede haber dictado sentencia. Hasta el partido contra el Valladolid, objetivamente, la situación no era ni mucho menos terminal. El equipo pasaba por una mala racha de resultados y de juego producto de un verano en los despachos para olvidar, pero enganchado a la cabeza de la liga y con bastantes probabilidades de alcanzar los octavos de la Champions, no parecía que la situación pudiera considerarse de crisis. A nivel mediático, en cambio, la batalla había empezado. Un presidente en entredicho con una asamblea de compromisarios polémica a la vuelta de la esquina, una oposición que empieza a trabajar en la sobra -o no tan en la sombra- y una prensa deportiva que no perdona a Schuster sus continuos desplantes y contestaciones cercanas a la mala educación, pues fueron uno de los principales artífices de que hoy, el alemán, se siente en el banquillo merengue.
El caldo de cultivo estaba preparado, solo hacia falta el momento oportuno para que saltara todo por los aires, y las opciones pasaban por un bajón blanco o por un buen momento del eterno rival. Curiosamente, ambos han confluido. El primero -del que hablaremos más adelante- ha servido para que nazca el nerviosismo y la desconfianza en el equipo, mientras que el segundo hace retumbar la promesa de excelencia que sirvió para justificar el cambió de entrenador en un equipo campeón de Liga. Hasta el partido contra el Valladolid veíamos, pues, como la situación real del equipo no respondía a la percepción mediática, puesto que mientras el equipo sufría las consecuencias lógicas del mal trabajo a la hora de fichar y vender, el entorno ya daba por muerto al proyecto Schuster.
Atlético de Madrid: la indefinición como bandera (versión 2.0)
Debido a lo caprichoso del calendario, a lo largo de esta temporada todos los equipos deberán pasar la prueba de fuego que significa enfrentarse de manera consecutiva a Sevilla, Barça, Real Madrid y Villarreal. De los resultados que cosechen en este tour de force, pero sobretodo de cual sea su reacción a éstos, puede depender gran parte de su futuro en la competición. Obviamente los objetivos para cada equipo serán diferentes, de modo que a mayores aspiraciones mayor debe ser el número de puntos a sacar en estos cuatro partidos. Uno de los damnificados por estos encuentros ha sido el Atlético de Madrid, y es que jugar contra cuatro equipos de este calibre de manera seguida pone a cada uno en su lugar, y para un club con aspiraciones al título como es el caso de los colchoneros, sumar sólo un punto de doce posibles no deja al proyecto en muy buen lugar. Tanto los resultados cosechados como el juego desplegado dejan en evidencia que algo falla en el Atlético y que mucho debe cambiar el conjunto de Javier Aguirre si pretende pelear por los primeros puestos de la clasificación.
Con el propósito, primero, de localizar los problemas del equipo y posteriormente hallar y proponer soluciones, abordamos una serie de análisis sobre el conjunto colchonero que permitan observar el estado y las posibilidades reales de este equipo.
Construyendo un nuevo Barça (II) El triángulo defensivo.
Más que para describir una actitud y función sobre el campo, el apelativo de triángulo defensivo lo utilizamos para referirnos al tridente que forman en un equipo los dos centrales y el mediocentro que se sitúa por delante de estos. Si bien es cierto que gran parte de la seguridad defensiva de un equipo pasa por el rendimiento de la sociedad establecida entre los hombres alineados en estas tres demarcaciones, su participación no se limita -o no debería hacerlo- a la fase defensiva del juego, y en el caso que nos ocupa, el Barça de Pep Guardiola, esta globalidad en el juego del triángulo es evidente. Por regla general el triangulo defensivo de un equipo lo forman un central marcador que tiene la función de defender al delantero sirviéndose de unas cualidades físicas importantes y del acierto en la anticipación, un central líbero que se encarga de organizar la defensa y decidir el como, donde y cuando va a defender el equipo, y un mediocentro por delante que equilibre y corrija en defensa, y que aporte en la salida desde atrás cuando el equipo tiene el balón.
A grandes rasgos, y teniendo en cuenta que podemos encontrar muchos y variados ejemplos en lo que se refiere a estas posiciones, condicionados por los perfiles de los jugadores de que dispone cada técnico, éstas son las tres figuras que forman lo que en este artículo denominaremos triángulo defensivo.
Eurocopa 2008: Análisis de la selección española.
Una vez asegurada la clasificación para los cuartos de final, es el momento de detenernos un instante en el ritmo frenético que imprime una competición como la Eurocopa y reflexionar sobre lo ofrecido por la selección y lo que puede ofrecer de aquí en adelante en la lucha por lograr el título. Tras el pleno de victorias ante las selecciones de Rusia, Suecia y Grecia, la maquinaria mediática se ha puesto en marcha y la euforia se ha disparado entre los aficionados, pero para alcanzar el éxito la selección no debe contagiarse de esta euforia y tener claros sus puntos fuertes así como sus debilidades, ya que del aprovechamiento de los primeros y de la minimización de las segundas, dependerá el éxito o el fracaso de los de Luís Aragonés. Para empezar, Italia como piedra de toque, una selección que parecía muerta tras ser barrida por Holanda y empatar ante Rumanía, pero que pese a las dificultades ya está en cuartos. Frente a España a la ya conocida ausencia de Cannavaro se sumarán las importantísimas de Pirlo y Gattusso por acumulación de tarjetas. Pese a todo, seguro que la azzurra venderá muy caro el pase a las semifinales obligando a los de Luís a jugar muy bien sus cartas para sacar la eliminatoria adelante.
El otro fútbol
Si hay unas fechas en que se hace evidente la predominancia mediática de una de las caras del fútbol, son las veraniegas. Las de los equipos poderosos, las grandes estrellas y los fichajes estruendosos. Por un lado tenemos la Eurocopa,
F.C.Barcelona:Planificación deportiva (VI).La solución para la media
Retomamos la planificación del F.C.Barcelona en lo que respecta al futuro de su centro del campo. En la última entrega, analizamos las soluciones que podía barajar la secretaría técnica para remplazar a Deco sin modificar el esquema actual, simplemente cambiando pieza por pieza. Sin embargo, pocos futbolistas en el mundo pueden sustituir al portugués debido a que se trata de una pieza básica tanto en ataque como en defensa. La segunda alternativa, pues, es la de repartir este peso especifico en el juego de Deco en varios hombres, es decir, buscar un esquema en que las piezas encajen de tal manera que el equipo consiga el mismo resultado que con el portugués, pero optimizando el rendimiento de otros futbolistas. Las noticias se han precipitado y el club ha hecho oficial la contratación de Keita, por el cual el club hará efectiva su cláusula de rescisión de 14 millones de euros que le unía al Sevilla. Así pues, este movimiento viene a confirmar que el club optará por esta segunda solución para remplazar a Deco y, con la entrada en el equipo del malí, rediseñar el sistema culé.
Sangre, sudor y lagrimas.
Séptimo lanzamiento de penalties, Van der Sar frente a Anelka, el destino del campeón de Europa encerrado en el duelo entre el portero holandés y el atacante francés. El delantero toma poca carrerilla, pica el balón con pierna derecha, suave, buscando engañar al guardameta, a media altura... Van der Sar adivina la dirección del lanzamiento y detiene el disparo decisivo que da la tercera Champions al United y la segunda a Ferguson, en una temporada para enmarcar culminada con una final que tiñe de rojo la capital rusa. El desenlace nos deja a un United victorioso, exultante de felicidad y saboreando la gloria de llegar a lo más alto, y a un Chelsea cabizbajo, desconsolado y vencido. Hasta llegar a ese punto ambos equipos han ofrecido una gran lección de fútbol en un partido, que si bien no ha sobresalido por un juego brillante, ha enfrentado a 22 guerreros dispuestos a darlo todo por un único objetivo. No ha faltado de nada: goles, ocasiones, balones a la madera, peleas, sangre, expulsiones... todo lo que se le puede pedir al partido que cierra la temporada en lo que a competiciones de clubs se refiere y en el que se decide el mejor equipo del continente.
And the Oscar goes to…: Juande Ramos
Hoy es un día para afrontar la actualidad futbolística desde muchas vertientes: el desplome del Madrid líder, el renacimiento culé, las buenas sensaciones de Sevilla y Valencia o las crisis de Espanyol y Atlético de Madrid, que a buen seguro son temas que abordaremos en futuras fechas, pero, sin lugar a dudas, si un nombre merece ser el centro de todas las miradas, ese es el del exentrenador del Sevilla. En la Carling Cup, Juande consiguió imponerse en su enésima final ante un equipo del potencial del Chelsea, pero más allá de conseguir el primer título para su nuevo Tottenham, y asegurarse de paso una plaza en la edición de la UEFA del próximo año, la victoria ante el conjunto de Avram Grant, le doctora como un técnico extraordinario que poco a poco se va convirtiendo en un técnico referencia dentro del panorama futbolístico.