Un partido que vale una Liga
En un Liga totalmente bipolarizada en la que se hace difícil ver donde los dos grandes pueden dejarse putos, los enfrentamientos directos están llamados a definir el próximo campeón. El equipo que pierda en el partido del Bernabéu, deberá esperar que su rival, en lo que queda de campeonato, pinche en al menos dos partidos, algo que viendo como se ha desarrollado la temporada, ahora mismo parece difícil de pronosticar. El único escenario que no resultaría definitivo sería el de un empate, pues aunque el gol average favorecería al F.C.Barcelona, también es cierto que el calendario que les espera a los azulgranas parece, a priori, más difícil.
Aunque en el partido de mañana ambos equipos tiene el mismo objetivo, ganar la Liga, no llegan los dos en la misma situación, por lo que las consecuencias de una derrota tampoco serán las mismas. Tanto para Barça como para Madrid, el golpe sería duro anímicamente, pero mientras que el equipo de Guardiola seguiría teniendo la Champions en el horizonte, para el Real Madrid supondría un año en blanco y, lo que es peor, poner en riesgo, otra vez, la continuidad de un proyecto deportivo. Como decimos, los equipos no llegan igual al clásico, y mientras el Barça lo hace eufórico tras recuperar sensaciones en las últimas semanas y clasificarse con contundencia para las semifinales de la Champions, el Madrid parece todavía afectado por la eliminación ante el Lyon. No es fácil para un proyecto tan ambicioso recuperarse de un fracaso tan prematuro, y el bajo nivel de la liga tampoco parece aliciente suficiente para el equipo. El Madrid, pues, a nivel mental necesita volver a activarse, a sentirse en una gran noche, una de esas para las que el proyecto ha sido construido. Por contra, el Barça, comandado por su técnico parece apostar por rebajar la tensión y dibujar, a nivel mediático, un clima de total normalidad. Sin embargo, no se trata de un partido cualquiera sino del choque más potente que puede verse hoy en día en el universo futbolístico, con dos equipos de una entidad máxima, y con la mayoría de los mejores futbolistas del mundo sobre el césped.
Cesc, Arshavin…y Gallas.
Con la Liga en un pañuelo y entrando en su fase decisiva, al Barça le toca cambiar el chip para centrarse en la Champions, donde le espera en cuatros el Arsenal de Arsene Wenger. Los de Londres ya no son aquel equipo de leyenda que comandaban Henry, Pires o Patrick Vieira, pero pese a las bajas que temporada tras temporada despedazan la plantilla, su capacidad para reinventarse y la fidelidad a la filosofía futbolística que define al equipo desde la llegada de Wenger, le permiten seguir plantando cara a proyectos mucho más poderosos tanto en la Premier como en Europa. Con jugadores como Cesc, Arshavin o Nasri, los gunners son un equipo capaz de enfrentarse de igual a igual a cualquier equipo del mundo, y aunque con algunas lagunas en posiciones estratégicas que penalizan mucho en una competición como la Champions, es uno de los rivales más fuertes de los que siguen vivos en la competición, y un oponente perfectamente capaz de eliminar al F.C.Barcelona si los de Guardiola no ofrecen una cara muy parecida a su mejor versión.
F.C.Barcelona 2010-11: El extremo izquierdo (II)
En el fichaje del extremo izquierdo, a la hora de definir el perfil a incorporar, el cuerpo técnico y la secretaría técnica deberán posicionarse en el debate que introdujimos con anterioridad, acerca de si el objetivo debe ser la especialización siguiendo una misma idea futbolística, o la mezcla de perfiles. En la primera parte de la serie analizamos la primera alternativa, y aunque se abordó desde un prisma más bien abstracto, ejemplificamos lo planteado mediante la figura del valencianista David Silva. En esta ocasión, no obstante, nos proponemos analizar la otra opción, la de la mezcla, es decir, la que permite al equipo sumar determinados aspectos del juego, a partir de una aportación más individual. Es obvio no obstante, que no se trata de dos opciones excluyentes, y de hecho, algunos de los nombres que se expondrán en el artículo, no solo encajarían perfectamente en la filosofía futbolística del F.C.Barcelona, sino que además, serían importantísimos puntos de apoyo sobre los que enriquecer el juego del equipo.
Si una vez analizadas las carencias actuales del equipo, el objetivo es remediarlas mediante el fichaje del extremo izquierdo, deberemos concluir que el perfil a incorporar será parecido al que desempeñó Thierry Henry en el Barça campeón de la pasada temporada. Así, deberá tratarse de un delantero capaz de estirar al equipo mediante el desmarque sin balón a la espalda de los defensas y valiéndose, por lo tanto, de una punta de velocidad cuanto menos notable. Además, aunque su posición de partida estará en la banda para -junto a Alves- dar amplitud al juego, deberá contar con una importante presencia en el área y sensibilidad con el gol. Resumiéndolo de forma esquemática, el perfil a contratar deberá tener velocidad, desmarque y gol.
F.C.Barcelona 2010-11: El extremo izquierdo (I)
Tras proponer la incorporación de Darijo Srna para cumplir como suplente de Dani Alves, y de estudiar la situación del centro del campo tanto con el análisis de la posible llegada de Cesc, como con otros posts que, a lo largo de la temporada han incidido alrededor de ésta línea del equipo, en esta ocasión nos proponemos dar inicio a una serie de artículos en los que trataremos la que, desde nuestro punto de vista, debe ser la tercera posición a reforzar en el F.C.Barcelona de cara a la temporada 2010-11.
Se trata del extremo izquierdo, demarcación en la cual esta temporada el cuerpo técnico no ha encontrado la tecla. A priori, tras la espectacular segunda mitad de campeonato de Henry en la pasada temporada, el puesto en el once debía ser para el francés. No obstante, su rendimiento ha estado muy lejos de lo que se esperaba, y salvo en contadas ocasiones, no ha ofrecido la profundidad y presencia rematadora que se esperaba. Paralelamente, la ascensión de Pedro le ha dado un protagonismo inesperado a principio de curso, sustentándose éste, sobretodo, en la íntima relación del canario con el gol. No obstante, Pedro no es un jugador que ofrezca soluciones al juego colectivo, sino que suma desde lo individual, que incide sobre el marcador pero no sobre el juego. Así pues, en más ocasiones de las que, entendemos, hubiese sido recomendable, ha sido Iniesta quien ha completado la tripleta atacante, dando entrada a Keita en el interior izquierdo. Como ya hemos hecho notar en otras intervenciones, el problema de situar al manchego en el extremo, no es sólo que su juego pueda verse limitado, sino que lo que ofrece al equipo desde el centro del campo, no puede aportarlo ningún otro futbolista de la plantilla.
El rival: Stuttgart
Cuando finalizada la fase de grupos se sortean los emparejamientos de octavos de final de la Champions League, es un tópico que en los análisis de las eliminatorias se remita a que los equipos pueden cambiar mucho del día del sorteo a febrero, que es cuando se disputan los encuentros. No obstante, no por tópico es menos cierto, y esta temporada, el caso del Stuttgart resulta un ejemplo paradigmático. Cuando el bombo deparó el cruce entre los alemanes y el F.C.Barcelona, el equipo de Babbel, zaguero del Bayern Múnich en la década de los noventa, y por entonces técnico del Stuttgart, atravesaba por un momento bajísimo. Estancado en los últimos puestos de la Bundesliga y valiéndose de un grupo muy asequible en Champions para pasar a la fase de eliminatorias, el conjunto alemán sufría una importante crisis tanto de juego como de resultados. No obstante, la destitución de Babbel y la llegada al banquillo del suizo Christian Gross, han supuesto un revulsivo para el equipo que le ha permitido escalar posiciones en su liga y dar a su juego una mayor riqueza. En el momento del sorteo, el cruce para el F.C.Barcelona debía ser un paseo, pero actualmente, pese a seguir siendo el clarísimo favorito, los de Guardiola tendrán que hacer bien las cosas para estar en cuartos.
Sin defensa al Calderón
Llega el partido contra el Atlético como una fecha señalada por los perseguidores del líder. El Calderón siempre es un escenario imprevisible, en el que la mezcla entre un equipo desestructurado y jugadores de la talla de Agüero, Forlán o Simao, dejan en el aire cualquier pronóstico. Por si fuera poco, el Barça sufrirá las ausencias de cuatro de sus defensas, pues a los sancionados Piqué y Márquez, deben sumarse las lesiones de Alves y Abidal. Guardiola, por lo tanto, perderá a la que fuera la zaga titular la pasada campaña. El técnico tampoco contará con la opción de retrasar a Touré ya que el marfileño también será baja, por lo que la ecuación parece sencilla: Puyol, Chygrynskiy, Milito y Maxwell. No hay más. La alternativa de contar con algún canterano como Dalmau, Fontás, Bartra o Muniesa nos parece difícil, ya que a las puertas del retorno de las eliminatorias de Champions League, un mensaje tan contundente de desconfianza no es lo más indicado.
No obstante, sea cual sea la decisión del entrenador azulgrana, la defensa será el punto débil del planteamiento del Barça, y si ya antes las opciones del Atlético pasaban por convertir el choque en un partido de ida y vuelta, ahora la jugada parece clara. Tanto el Kun como Forlán buscaran al ucraniano Chygrynskiy, ya que hoy por hoy, es la pieza más débil del engranaje del equipo, y a ser posible, el Atlético tratará de que esto suceda en campo abierto, es decir, después de una recuperación en mediocampo. Una solución para Guardiola sería el apoyo desde el lateral de Puyol, a un Chygrynskiy que seguramente sea alineado como central diestro, aunque esta opción permitiría a Simao entrar en ventaja por la banda de Messi. Si el argentino tiene que bajar hasta su defensa, se resentirá el juego de ataque del Barça, si no lo hace el extremo portugués atacará en superioridad.
Vuelve Cesc, ¿Vuelve el 4?
Las jornadas sin partido intersemanal han abierto la veda. Primero fue la “renovación” de Guardiola, después la aparición progresiva de candidatos a presidir el club la próxima temporada, y ahora ha llegado el momento de los fichajes. Rooney, Ribery, Mascherano, Pato o Cesc copan o coparán las portadas de la prensa deportiva, y hasta que vuelva la Champions esta parece que va a ser la tónica general. Paralelamente, en el club se trabaja en la planificación de la próxima temporada, pues es en enero/febrero cuando, con tranquilidad, entrenador y secretario técnico deben sentarse para analizar el equipo, detectar las áreas de mejora y establecer como reforzarlas. En el anterior artículo nos centrábamos en la necesidad de un lateral derecho suplente y dábamos el nombre del que creemos puede ser el elegido por Pep Guardiola. En este, será el turno del centro del campo y de uno de los hombres que más números tiene de vestir la camiseta azulgrana la próxima temporada, Cesc Fábregas.
Todo el mundo habla de que la llegada del de Arenys implicaría el desplazamiento a banda de Andrés Iniesta a la posición que actualmente ocuparían Pedro o Henry, ante lo cual aparecen las dudas, no sólo por las características individuales del manchego, sino porqué el Barça de Guardiola se ha construido con Iniesta como interior. Desde ahí, el 8 no solo encuentra el espacio perfecto para explotar su visión de juego y su capacidad para dar dinamismo a la posesión, sino que además aporta desborde y aceleración a la jugada. Es por eso que en este artículo abriremos una vía alternativa, la de que con la llegada de Cesc al Barça, la demarcación de mediocentro evolucione hacia un perfil distinto.
Un suplente para Alves
Una vez confirmada la presencia de Pep Guardiola, al menos, una temporada más, el F.C.Barcelona podrá empezar a diseñar la planificación de la próxima temporada. Pese al cambio de presidente, la permanencia del técnico indica que en lo concerniente a la primera plantilla, se seguirá la misma línea, por lo que resulta normal que el entrenador y el secretario técnico trabajen en las diferentes operaciones a falta que la nueva junta las ejecute.
En este sentido, y aunque apenas ha transcurrido la primera vuelta de la Liga, en estos meses se ha hecho evidente una de las carencias de la plantilla culé, la falta de un recambio para el lateral derecho. El sustituto natural dentro de la plantilla es Carles Puyol, pero el bajo nivel de Márquez y la lenta adaptación de Chygrynskiy han provocado que el capitán sea una pieza importantísima en el centro de la defensa. Ya en verano sonó la opción del ahora valencianista Bruno Saltor, pero finalmente no existió quórum entre el técnico y el secretario técnico -depende de la versión fue Guardiola quien desestimó la propuesta de Txiki, o éste quien no atendió a la demanda del entrenador-. Fuera como fuese, no llegó ningún refuerzo para esa posición. No obstante, esta temporada parece que reforzar el lateral derecho si será una de las prioridades -siempre y cuando se pueda hablar de prioridad en el fichaje de un suplente-. De aquí al mes de junio varios son los nombres que van a aparecer en los medios, pero en esta ocasión en En un momento dado hablaremos de la que intuimos puede ser la petición de Guardiola, Darijo Srna.
Cómo recuperar la profundidad en ataque
Tras una semana marcada por el revuelo de la renovación de Guardiola, el Barça tendrá el sábado en Zorrilla la oportunidad de dormir a ocho puntos del Madrid trasladando toda la presión a la capital. Por primera vez en mucho tiempo el equipo, como resultado de su eliminación copera, habrá podido disfrutar de una semana entera de preparación sin que los partidos intersemanales rompan la rutina de entrenamiento. A la espera de que vuelva la Champions, Guardiola tendrá en estas sesiones de entrenamiento “extra”, la ocasión perfecta para trabajar aquellos aspectos del juego azulgrana en los que más dificultades están teniendo. En este sentido, desde el inicio de temporada el equipo ha venido sufriendo la presión sobre la salida del balón y las defensas adelantadas de sus rivales. En muchas ocasiones se ha achacado este comportamiento de los equipos a un mayor conocimiento del juego del Barça, y aunque esta apreciación tiene mucho de cierto -resulta evidente que gran parte del éxito del tricampeón se basó en las opciones que brindaba el hecho de que fuese la defensa la que permitiese al equipo salir jugando desde atrás- debe remarcarse como algunos aspectos propios del juego del Barça han contribuido a ello.
El principal problema, y el tema en el que nos centraremos a continuación, es la falta de profundidad en ataque del equipo. Esta temporada el rival se ve menos agredido, por lo que tiene menos dificultades para plantar su línea defensiva lejos de su portero. Con ello, no solo empuja al resto de líneas hacia delante y por lo tanto hace más eficaz su presión sobre la salida de los de Guardiola, sino que juntando las líneas elimina los espacios en los que deberían recibir los hombres de ataque del Barça. Así pues, los defensas, ahora, no solo se ven sometidos a una mayor presión por parte de los rivales, sino que además, disponen de menos opciones de pase o estas conllevan un riesgo mayor de perder la posesión.
Toca reaccionar
A nivel de resultados, el Barça ha comenzado mal el 2010. Dos encuentros saldados con un empate y una derrota ambos en el Camp Nou. En lo que al juego se refiere, el equipo sigue la misma línea irregular de toda la campaña, en la cual apenas en contadas ocasiones ha sido capaz de ofrecer su mejor versión. El primer tramo de temporada venía marcado por la disputa de las tres competiciones que redondearían un año perfecto, lo que alteró la estructura natural de una temporada, obligando al equipo a competir ya durante la primera fase de la misma. El objetivo, y más teniendo en cuenta lo extraordinario de la gesta a que aspiraba el equipo, era el resultado y, por lo tanto, el juego se tornó secundario.
No obstante, como ya comentamos en verano, antes de que el equipo volviese al trabajo, el principal obstáculo que podía encontrarse el Barça de esta temporada a nivel psicológico, era el de equivocar sus objetivos. Nos referimos entonces, a la oposición entre hacer y conseguir para marcar la diferencia entre el trabajo y el motivo de este trabajo. El motivo –la victoria- debe ser siempre aquello que empuje a los jugadores a seguir mejorando, la recompensa a los sacrificios realizados a lo largo de la temporada, pero el objetivo directo del futbolista debe ser el juego. De nada servirá concentrarse en la victoria, pues lo realmente útil es hacerlo en aquello que debe posibilitarla, el juego.